Desperté gritando; por suerte nadie me holló lo suficiente como para despertarlos y luego vinieran hacia acá.
Me levante de mi cama y me fui a dar una ducha ya que todavía tenia tiempo antes de irnos.
Me puse una bata y fui a la galería para ver como estaba el clima. La brisa era fresca y las hojas de los arboles de distintos tonos; ya que estábamos en abril.
Subí de nuevo a mi habitación para cambiarme, me puse unos vaqueros y una camiseta con un buzo de lana fina.
Tres golpecitos despacio sonaron a mi puerta, era mi mamá.
_Buenos días cielo, ¿Estas listas para irnos?
_Si, ¿Ya nos vamos?
_Si, ya hay que empezar a subir las maletas al auto del abuelo. Decía mientras se retiraba de mi habitación.
_Esta bien, voy en un momento.
Estaba por tomar mi maleta para llevarla al auto y de repente me acuerdo del sueño que tuve.
“Estaba en uno de los pasillos de la academia; era unos de los pasillos que estaban cerca de mi habitación, pero estaba mirando del lado opuesto al que se va hacia ella.
Siento un presentimiento espantoso de que algo malo ocurriría y comienzo a correr por el pasillo hasta llegar a las escaleras que me llevaban al salón. Comienzo a bajar las escaleras con toda la rapidez posible, mientras que mi respiración se agitaba.
Me sentía congelada, no creí que en el otoño fuese tan frio ahí dentro.
Estaba muy asustada debido a aquel presentimiento.
Llegue al salón y me detuve en medio, miraba para todos lados; todo estaba oscuro solo había una mínima cantidad de luz de la luna que atravesaba las ventanas.
Vi una silueta que venia corriendo y instantáneamente me gire para seguir corriendo, pero me tropecé con mi propio pie y caí”.
Luego de eso fui a colocar la maleta dentro del auto y me metí dentro de el. Una vez todos listos el viaje hacia el aeropuerto comenzó.
Cuando llegamos nos despedimos de mis abuelos.
_Adiós abuela.
_Adiós querida, que te vaya bien. Nos despedíamos una a la otra con un fuerte abrazo.
_Adiós abuelo.
_Adiós cielo, que te siga yendo bien en la academia.
Mientras mis padres se despedían de mis abuelos yo me encargue de sacar las maletas del baúl del auto.
Ya era hora de irnos así que nos subimos al avión, como era muy temprano y no dormí muy bien; me dormí durante el viaje, esperaba que recuperara el sueño perdido, porque digamos que el vuelo era un poco largo ya que yo vivía en Mar del Plata, el viaje era de cuatro horas así que debía aprovechar.
Cuando llegamos me sentí un poco mareada, aún seguía media dormida; encima todavía me quedaban unos minutos más de viaje en auto, porque de aquí teníamos que pasar por casa para buscar mi bolso y ponerme mi uniforme antes de irnos al internado.
Durante el pequeño viaje solo cerré mis ojos, no me dormí debido a que el trayecto del aeropuerto hasta mi casa no era lo suficientemente largo como para que me pueda alcanzar a dormir.
_Bueno, hemos llegado a casa. Dijo mi madre mientras salía del auto.
_Mejor me apresuro a ponerme el uniforme, no quiero llegar tarde. Salí del auto rápido, abrí la puerta que estaba trancada y subí mi habitación. Sentí que alguien se acercaba a mi puerta, mi madre toco unos golpecitos para llamar mi atención y entro.
_Cielo, puedes quedarte, no hay problema; el plan era que no valles hoy ya que estas muy cansada y no te daría el tiempo suficiente. Acuéstate a dormir un poco; hoy no vas a la academia.
_Esta bien mamá; gracias.
_No hace falta que me agradezcas, además estoy segura que anoche te dormiste tarde; cuando todos nos fuimos a dormir tu te quedaste en el living con tu abuelo, y de seguro que se quedaron hablando.
_Si.
_Te dejo para que puedas descansar tranquila.
_Bueno. Salió de mi habitación y cerro la puerta detrás de ella.
Baje las escaleras y vi mi maleta cerca de la puerta; la lleve hasta mi cuarto y busque mi pijama en ella, me la puse y me acosté.
Me desperté muy relajada, por suerte no soñé nada de nada o al menos eso creía por lo que no me desperté agitada, gritando o asustada.
La claridad del día traspasaba las cortinas, pero con menos intensidad de lo normal; o estaba nublado, o era demasiado tarde.
Me levante de mi cama y fui directo hacia la ventana, abrí las cortinas y vi que el sol no estaba. Mire el reloj eran las seis y media de la tarde.
Como podía ser que halla dormido tantas horas.
Baje las escaleras y no había nadie en el living ni en el comedor, solo había una nota en la mesada.
Cielo:
Tu padre está en su trabajo y yo me fui a dar clases, espero que estés bien; sabes que no era mi intención dejarte sola pero teníamos que trabajar.
Besos, espero que no te importe.
Mamá.
No tenia ganas de hacer absolutamente nada. Me iba a prepara el desayuno; me iba a hacer un café y unas tastadas.
Mientras el café se hacia en la cafetera me fui a mi cuarto a buscar un acolchado o una frazada para taparme mientras este en el sofá.
Cuando termine de preparar todo me fui al sofá con mi desayuno y prendí la tele, me puse a mirar Gossip Girl después.
Cuando termine desayunar y lavar todo me recosté un reto más en el sofá; y después de un rato me fui a dar una ducha.
Luego de la ducha mamá llego junto con mi papá, y ella se puso a cocinar mientras que mi padre estaba aprontando sus maletas para otro viaje que tenia, le dieron un trabajo para que haga en Francia, así que ya mismo debía salir de viaje junto a su jefe. No me gustaba cuando se iba, pero ya comenzaba a acostumbrarme por tantos viajes que tenia que hacer.
Mi madre y yo cenamos y luego acompañamos al aeropuerto a mi padre, cuando volvimos nos fuimos a dormir; porque al otro día debíamos levantarnos bastante temprano.
Al día siguiente descanse mucho mejor que la noche anterior, pero tuve el mismo sueño.
Ya tenia el bolso listo para irme ya que no había tocado el bolso para nada; solo saque mi uniforme y me lo puse.
Me peine y después baje a desayunar con mi madre.
Cuando llegamos a la academia vi a Melanie y a Ross enfrente, estaban hablando. Nos despedimos mi mamá y yo como hacíamos cada vez que me dejaba aquí.
_¡Hola Helen! Ambas me saludaron con una sonrisa y un gran abrazo; obvio me preguntaron porque falte ayer, también me hicieron contarles como estuvo mi viaje y que fue lo que hice en New York.
El resto del día fue completamente como siempre igual que el miércoles y jueves; excepto que durante las noches tenia el mismo sueño que tuve aquella noche en la casa de mis abuelos.
“Estaba en uno de los pasillos de la academia; era unos de los pasillos que estaban cerca de mi habitación, pero estaba mirando del lado opuesto al que se va hacia ella.
Siento un presentimiento espantoso de que algo malo ocurriría y comienzo a correr por el pasillo hasta llegar a las escaleras que me llevaban al salón. Comienzo a bajar las escaleras con toda la rapidez posible, mientras que mi respiración se agitaba.
Me sentía congelada, no creí que en el otoño fuese tan frio ahí dentro.
Estaba muy asustada debido a aquel presentimiento.
Llegue al salón y me detuve en medio, miraba para todos lados; todo estaba oscuro solo había una mínima cantidad de luz de la luna que atravesaba las ventanas.
Vi una silueta que venia corriendo y instantáneamente me gire para seguir corriendo, pero me tropecé con mi propio pie y caí”.
El jueves después del almuerzo nos juntamos en nuestro apartamento para organizar el campamento del fin de semana.
_Saben lo que podemos hacer, no duérmanos en carpas porque no va a entrar todo; va a quedar muy poco espacio con los colchones y los bolsos. Mejor vamos a un camping y alquilamos dos cabañas. Hay uno que esta bastante cerca de aquí, ese camping es hermoso. Decía Ross.
_Para mi va a ser mejor hacer eso. Opine, viendo que era mucho más conveniente que dormir en carpas.
_Si para mi también; encima que esta pronosticado lluvia para el sábado a la noche y el domingo a la mañana, y si dormimos en carpas y llueve cuando tenemos que junta el trabajo que va a ser.
_Entonces todos estamos de acuerdo, ¿Alquilaremos cabañas? Preguntó Emanuel, que también iba con nosotros al campamento.
_Si. Contestamos todos a la vez.
Luego de eso cenamos todos juntos en nuestro departamento; y después cada uno iría a aprontar su bolso para el campamento. Mientras cenábamos nos dividíamos entre todos cuanto debía poner cada cual para poder pagar entre todos las cabañas más los días que íbamos a estar. A cada cual le toco doscientos cincuenta.
Al terminar de cenar, nos ayudamos entre todos a limpiar; ese día y esa noche parecíamos mucho más unidos, como verdaderos amigos y eso era muy agradable.
Cuando terminamos Ross y yo nos despedimos de Emanuel. Como quedaban unos quince minutos Melanie iba a acompañar a su hermano y yo la acompañaría a Ross.
_Espero que el campamento este bueno, porque en realidad me entusiasme bastante con la idea. Decía Ross con una enorme sonrisa, dando palmaditas y casi dando pequeños saltitos.
_Si yo también. Cosa que era verdad ya que a mi me gustaba acampar.
_Bueno Helen te veo mañana. Buenas noches, que descanses bien. Se despedía dándome un fuerte abrazo.
_Nos vemos Ross. Buenas noches, tu también descansa bien.
Lugo de aquello me fui a dormir, estaba bastante cansada.
A la mañana siguiente desperté bien descansada, solo que aún seguía teniendo el mismo sueño como si me quisiera decir algo.
Por otro lado estaba contenta hoy era viernes y el día en que nos íbamos de campamento.
meli aquí esta el capitulo, espero que te guste :)
ResponderEliminarperdón x los errores, en donde esta escrita la nota en realidad iba mamá, y estaba escrito bien; pero como yo copio lo q escribo para luego pegarlo aquí, no me di cuenta de q no entraba la palabra entera...
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