miércoles, 30 de marzo de 2011

¿Sueño o realidad?(tercer capitulo)

 Salí del auto y me encamine rápido a mi dormitorio. No había muchos alumnos afuera debido a que sobre llegáramos teníamos que ir a buscar nuestros útiles escolares.
 Sentí que había chocado fuerte a alguien así que de inmediato me di vuelta para disculparme y esperaba que no se le hubiera caído nada por mi culpa, a mi se me callo unos libros de la escuela que había llevado a casa para repasar la clase, cosa que no hice porque era muy fácil.
_ ¡Ho! Discúlpame, no te vi, de verdad lo lamento. Se disculpaba un chico alto, de cabello negro con rulos y ojos celestes. Era muy lindo.
_No, está bien, no hay problema fui yo la que te choco.
 Se agacho a levantar mis libros y me lo dio.
_Aquí tienes.
_Gracias.
_De nada. Me llamo Emanuel. Extendiendo su mano para saludarme.
_Yo me llamo Helen. Es un gusto Emanuel. Dije saludándolo como el quería.
_También es un gusto señorita Helen. Mientras sonreía y ambos nos tomábamos de las manos.
_Bueno me tengo que ir, debo buscar mis cosas para las clases.
_Si yo tengo que ir a hablar con alguien. Adiós nos vemos. Mientras se alejaba.
  Estaba a punto de volver a encaminarme hacia donde iba, pero en eso Ross se acerco.
_ ¡Hola! Ya te extrañaba amiga. Decía mientras me abrazaba.
_Si yo también.
_ ¿Como estuvo tu fin de semana?
_Muy bien, me divertí mucho junto a mis padres ¿Y el tuyo?
_También estuvo muy bien nos visitaron mis abuelos.
_Ross me tengo que ir, debo buscar mi bolso para clases. Mientras comenzaba a alejarme despacio.
_Esta bien, entonces nos vemos más tarde.
 Comencé a andar más rápido.
 Cuando llegue al dormitorio sentí más de una sola voz, de seguro era Melanie y su hermano, no me equivoque, cuando abrí la puerta los vi a ambos parados y hablando.
 Antes de que pudiera saludar Melanie lo hizo.
_ ¡Hola Helen! ¿Cómo has estado? Mientras me saludaba con un abrazo, parecía que todos me habían extrañado.
  Vi que el hermano de Melanie estaba de espalda, me pareció familiar
_Hola, la verdad es que he estado muy bien, ¿Y tu?
_Muy bien. Emanuel te presento a Helen Walfor, Helen te presento a mi hermano Emanuel Ruíz. Decía haciéndonos seña de quien era quien, en ese momento se dio vuelta. Era el chico que había chocado está mañana, me sorprendí porque jamás imagine que seria el hermano de Melanie, al parecer también se había sorprendido por su expresión.
_Melanie, creo que no hizo falta que nos presentara. Dijo con una sonrisa.
_ ¿Por qué?
_ Porque está mañana por un pequeño accidente que tuvimos nos conocimos.
_Mira vos, las cosas de la vida. Decía con una sonrisa en su rostro como si hubiera recordado algo gracioso.
_Permiso, yo solo vine a buscar mi bolso para clase. Mientras me habría paso entre ellos que estaban tapando el camino hacia mi cama donde lo tenía.
 Tome mi bolso y me despedí de ellos.
 El resto de la  mañana fue muy aburrida; no le preste atención porque se me aria más lenta de lo que ya se me estaba haciendo.
  Hoy me tocaba cocinar, así que me apresura a llegar antes que Melanie, más tarde tenia planeada salir un poco, tal vez pasear por los jardines de la academia. Todo este tiempo  me la había pasado dentro de la academia, solo tomaba un poco de aire cuando tenía física, y la verdad eso de salir me daría la oportunidad de conocer un poco más la academia por sus alrededores.
  Cociné un espagueti; más tarde el teléfono sonó, era Melanie avisándome que tenía que atender unos asuntos y no podría llegar a almorzar.
 Luego de hacer todo lo que tenia que hacer como lavar los platos, limpiar la cocina y darme una ducha, me fui a buscar a Ross más temprano de lo previsto, ya que estaba sola y me estaba aburriendo.
 Cuando llegue a la habitación de Ross estaba haciendo tareas.
_Lo siento mucho Helen, yo esperaba que vinieras más tarde, puse a esa hora para reunirnos porque tenía demasiada tarea. En su cara se notaba que realmente lamentaba no poder salir con migo. Como no quería distraerla de sus tareas quise irme igual sola a recorrer la academia por las afueras.
_Esta bien Ross; no te preocupes, yo debía avisar que venia temprano. No te preocupes, nos vemos más tarde, igual te pasare a buscar. Algo me dice que mi compañera de cuarto se tardara bastante.
  Me encamine hacia el patio de atrás, no tenia idea de a donde iba a ir, pero trataría de seguir alguno de los senderos.
  Había muchos caminos para tomar; yo elegí el sendero que se escondía entre árboles llenos de flores.
  Como no conocía mucho la academia, era obvio que no tenia idea de adonde me llevaría, pero de todos modos era imposible perderse, ya que cada sendero tenía diferentes tonos de tierra para no confundirse.
  Por lo que sabia, los antiguos directores de este lugar, habían decidido diferenciar los caminos, todo eso había pasado después de aquel accidente.
  La historia contaba que un joven una vez se centro en uno de los senderos. Por lo que descubrieron, el chico escapaba de algo que lo perseguía y hubiera conseguido escapar de confundirse por los caminos. Lamentablemente lo que fuera que lo perseguía lo alcanzo, por culpa de que se había perdido, y lo mato.
 Desde entonces decidieron identificar cada sendero para que aquello no se volviera a repetir de nuevo.
  Comencé a caminar; me llevo a un jardín lleno de rosas, con una gran fuente en medio.
  Me senté por un momento en la fuente hasta que pasara bastante tiempo como para ir por mi amiga. Me empecé a aburrir, así que quise seguir caminando, el camino era largo, entonces seguí el mismo.
   Mientras caminaba se iba haciendo cada vez más oscuro y decidí regresar.
   De repente sentí voces por allí, creí que solo era un producto de mi imaginación y entonces no me importo y lo ignore. Pero en un momento, había partido una rama que había en el suelo y se escucho bastante fuerte como para que las supuestas personas que estaban ahí lo oyeran. Las voces se detuvieron, y en ese momento se me ocurrió que tal vez no era algo que había imaginado, la academia tenia miles de alumnos y cualquiera podía estar ahí.
  Sentí que alguien me perseguía, fue como si estaba viviendo uno de mis sueños. Quise mirar hacia atrás antes de asegurar que alguien lo estaba haciendo, y luego poder correr si así era.
   Mire hacia atrás y vi que alguien se acercaba rápidamente corriendo a lo  lejos. Comencé a correr entre la arboleda que había, no podía ser, era imposible. Estaba viviendo uno de mis sueños, lo malo era que esto era la realidad, y si estaba en peligro no iba a poder despertarme justo en el momento, esto era real y todo podía pasar, solo tenia que correr, correr para salvarme, porque algo me decía que esto no era nada bueno, y estaba segura que la persona que perseguía no era que me quería preguntar algo o hablar conmigo, porque si era así no me iba a estar persiguiendo como lo estaba haciendo.
   Llego un momento en que había llegado a una parte donde había un montón de pinos grandes y altos, que si ibas corriendo buscando algo te dificultaba ver, si lo que sea que buscarías estaba corriendo. Me coloque detrás de uno.
  Sentí que venia corriendo y de repente se detuvo, quise observar para ver hacia donde iba, y así pode escaparme.
  Observe y vi que la persona que me perseguía era un hombre, estaba de espalda hacia el lugar en el que estaba mi escondite; miraba para todos lados tratando de encontrarme; la persona con la que estaba acompañada se acerco hacia el, era una chica. Siguió corriendo tratando de encontrar a la chica que andaba por allí escuchando conversaciones ajenas. Su compañera lo siguió.
  Cuando estuve lo suficientemente segura de que se había alejado lo bastante como para poder escapar; lo hice Salí corriendo en dirección al sendero que me iba a llevar hacia la academia. Corrí, no lo hice tan rápido porque estaba segura de que ya no me seguía, lo había perdido de vista, como el lo hizo conmigo.
  Corrí hasta poder llegar al departamento de Ross, no me importaba si no era la hora planeada en la que quedamos para venir a buscarla para tener un rato como amigas que éramos.
  Trate de calmarme; estaba muy agitada y cansada de correr, no podía dejar que Ross me viera así. Preguntaría que me sucedía y yo no le quería contar por miedo a lo que viví fuera nada más que de mi imaginación; ya que se parecía a uno de mis sueños que sabía tener casi todas las noches. Cuando logre por fin calmarme, golpee la puerta del dormitorio de Ross y espere a que abriera.
_ Hola Helen; pasa. No salude; solo me limite a pasar, quería estar dentro y olvidarme de lo que paso, porque después vendrían las suposiciones equivocadas, que se me quedaban en la cabeza y hasta no averiguar que mis suposiciones eran mentira no paraba, para nada quería que eso sucediera, así que trate de olvidarme y dejaría que me distrajera con Ross, estaba segura de que se me pasaría, al menos eso pienso en este momento y ruego no equivocarme con esto.
_ ¿Llegue demasiado temprano? Pregunte solo para disimular que me preocupaba haberla molestado y que si hubiera sido así me hubiera ido; lo cual no iba hacer eso, tenia que distraerme, quería olvidar aquello, pero de inmediato y empezaría desde ahora.
_No, ya termine, de todos modos si no lo hubiera echo te diría que te quedaras, ya era la segunda vez que venias para ver si me desocupe, no te aria volver de nuevo. Helen, ¿Te encuentras bien? Pareces como nerviosa y cansada, ¿Estas bien?
_Si, si, no te preocupes, de seguro estoy cansada por la larga caminata que di por afuera de la academia, y de los nervios, solo te equivocas, porque en realidad no me siento nerviosa para nada. Sobre lo de estar nerviosa, era verdad, para nada lo estaba, pero lo de que estaba cansada si era cierto.
_ Mmm, bueno,  entonces supongo que no daremos un paseo por afuera, estas cansada y caminar más solo empeorara eso. Sonreía. _Pero, podemos hacer otra cosa claro.
_Si, estoy de acuerdo en hacer otra cosa, y no ir a dar caminatas, mejor lo dejaremos para otra vez, podemos ver alguna película que halla en la televisión.
_Si, estoy segura que debe haber alguna, vamos, prendámosla.
  Ambas nos sentamos en el mini-living y buscamos pelis para mirar. Estuvimos mirando una peli hasta que llego la hora de irme.
_Bueno Ross; nos vemos mañana, ya me tengo que ir; que descanses bien, chau.
 Mientras giraba el picaporte de la puerta dijo.
_Chau Helen, nos vemos mañana.
  Entre en el apartamento muy cansada. Lo único que quería era dormir.
  Vi a Melanie que estaba sentada en uno de los sofás del living mirando una peli en cinecanal.
_Hola Helen. Dijo cuando me vio entrar.
_Hola.
_ ¿Cómo la pasaste junto a Ross?, ¿Salieron a caminar?
_La pasamos muy bien, no, no salimos a caminar; nos pusimos a mirar películas ¿Y tu?; ¿Qué hicieron?
_Nosotros también la pasamos muy bien; salimos a caminar por ahí. ¿Helen ya te vas a ir a dormir? Yo apago la tele.
_Si, ya están por ser las diez.
_Si, tienes razón, entonces también me voy a dormir. Apago la tv mientras que yo tome mi pijama del armario y me fui a cambiarme y lavarme los dientes. Cuando salí del baño Melanie entro en el y yo me fui a acostarme.
  “Estaba caminando por los jardines con Ross. Nos estábamos dirigiendo a los caminos que se adentraban a un bosque.
  Ambas hablábamos y nos reíamos de las cosas que nos contábamos.
  Era de noche, con la presencia de la grande y hermosa luna rodeada de estrellas.
  Hablábamos de todas cosas, de la escuela, de las compañeras y compañeros de clase.
 Cuando nos adentramos al bosque, llegamos hasta un cierto punto que parecía que ya estábamos lo bastante lejos de los jardines. Y de pronto sentimos voces, y sin notarlo de repente nos encontrábamos corriendo muy deprisa, tratando de escapar del hombre que nos perseguía.
  Nos escondimos de tras de unos gigantescos pinos, me gire para decirle a Ross que cuando se fuera el hombre de ahí nos escapáramos, pero Ross ya no estaba.
  Cuando mire hacia el lugar donde estaba el hombre, tampoco estaba, ya no lo encontré
  Eso me preocupo
 Salí de mi escondite y me pare justo en el lugar donde estaba el hombre que nos estaba persiguiendo. Estaba dándome la media vuelta para poder buscar a Ross; no podía irme sola, no podía hacerle eso.
 Justo en ese momento alguien me toma del brazo con fuerza, y veo que es el, la silueta que nos perseguía”

lunes, 14 de marzo de 2011

Primer fin de semana fuera (segundo capitulo)

 A la mañana siguiente nos despertamos al mismo horario, nos preparamos el desayuno juntas y fuimos a clase juntas ya que teníamos la misma clase.
 Cuando las clases terminaron por ese día nos encontramos por los pasillos, ella estaba con lucí unas chicas más, las cuales no conocía, entonces fuimos juntas al apartamento.
 Hoy me tocaba hacer el almuerzo y cena, ya que Melanie había cocinado ayer. Mientras yo cocinaba se puso a mirar tv y estuvo un rato con su celular mandado mensajes, me pareció que los mensajes debieron de ser demasiado cortos por lo que los enviaba y recibía rápidamente
 Mientras ella lavo los platos yo me fui a cambiar. Cuando guarde el uniforme vi que Melanie ya había acabado y se estaba preparando para salir del apartamento por lo que tomo su celular y una chaqueta y los dejo en la silla del escritorio que era lo más próximo a la puerta.
_Helen, yo saldré un rato, volveré unos minutos antes de que se apaguen las luces. Decía mientras tomaba su chaqueta de donde la había dejado y se la coloco, tomo su celular y lo guardo en el bolsillo de su chaqueta.
_Yo también saldré un momento. Dije sonriéndole
 En uno de los recreos de ese día nos cruzamos con Ross y me había dicho que la fuera a visitar si quería.
Ross tenía el apartamento para ella sola, así que debía de tener todo el espacio que necesitaba.
 Esa noche las dos habíamos salido y casi llegamos al mismo horario, yo había llegado unos segundos después que Melanie
 La semana transcurrió rápido, mi primer fin de semana lo pase junto a Ross y a Melanie.
  Ha beses salía al patio a mirar las estrellas o a caminar sola o con Melanie, con Ross sabíamos mirar una peli en su apartamento cuando Melanie sabia decir que llevaría su hermano a que la visitarla a nuestro apartamento, lo cual me hacia sentir mal de solo pensar de nuevo en hablar con otro extraño, o salíamos a un pueblito que había cerca y íbamos a las tiendas o librerías, a veces también salíamos con Melanie.
Las otras dos semanas pasaron rápido, sin que pasara algo interesante y aburrido. Mis padres telefonearon entre las semanas más próximas a la de poder salir.
 Me habían contado que todo andaba igual, pero que iba a ser mejor cuando volviera.
Las demás semanas del  mes fue casi igual que las de más, solo que estaba cada vez más contenta que podría volver este fin de semana a casa.
 El fin de semana había llegado, apronte unas pocas cosas que quería llevar a casa.
Me despedí de Melanie en el salón y luego busque a Ross.
 Cuando salí hacia la entrada de Step Bi Step para buscar a mis padres que de seguro ya estarían esperándome para llevarme este fin de semana de nuevo a casa.
 Mamá salió del auto enseguida de que me vio, y papá la imito.
_Hola mi cielo. Me abrazo fuertemente y me dio un beso en la frente. _No sabes cuanto te he extrañado, vamos, andando hay que sacarte de este lugar por unos días.
_Hola Helen. Me abrazo fuertemente. Pero por más tiempo que mamá, por un momento creí que estaría una hora así.
_Tu madre tenía razón, la casa no es lo mismo sin ti. Mientras me sonreía y sujetaba mis manos entre las suyas.
 Nos subimos al auto, para encaminarnos a casa
  Había extrañado demasiado mi casa,  no podía creer la alegría que tenia por volver.
  El viaje me pareció corto, debió de ser porque todo el viaje me la pase pensando en las cosa que podía hacer cuando llegara.
 Entramos los tres juntos a la casa.
 Era temprano y yo no había desayunado antes de salir de la academia, así que me prepare el desayuno, ya que mis padres habían ya desayunado.
 Cuando termine de prepararme el desayuno me senté a la mesa, mamá se sentó junto a mi para poder hablar
_Cielo, ¿cómo te está yendo en la academia?
__Bien, no me he acostumbrado todavía, estas tres semanas me parecieron un año completo. Le decía mientras me estaba por tomar una cucharada de serial.
_si, ya lo sabíamos, no eres como las demás personas, no te adaptas a los lugares que no te gustan fácilmente a comparación con los que te gustan.
 Trague un bocado de mi desayuno.
_Bueno, papá tenia un poco de razón cuando dijo que tal vez haga amigos. Lo mencione para que al menos se dieran cuenta de que ya no estaría sola y también para que se alegraran un poco, porque el hecho de obligarme a hacer algo que no me gustara o me hiciera sentir mal, no les agradaba mucho, los hacían sentir tan mal como yo o en ocasiones mucho peor.
_Que bien cariño. Dijo mi madre con una nota de felicidad hacia mí.
_Si, es grandioso hija. Decía mi padre gritando un poco, que nos había oído desde el living.
_ ¿Qué hacías los demás fines de semanas? Me pregunto mi mamá curiosa por saber.
_Salía con mis amigas o estaba con una de ellas en la biblioteca.
_ ¿Cómo se llaman tus amigas y cuantas son? Reflejando en su voz lo feliz que estaba por mí.
_Son dos, una de ellas se llama Ross Liandh. Ella es casi igual que yo, le gustan los mismos libros, la misma música y en algunas pelis coincidimos, con ella es con quien se estar en la biblioteca.  La otra chica se llama Melanie Nigshla, es mi compañera de  habitación, es muy unida a su hermano, pasa la mayor parte de su tiempo libre con el, pero en los fines de semana también paso bastante tiempo con nosotras, no se como asía, el de estar en dos lugares todo el tiempo.
 Seguimos hablando un largo tiempo, pero después de que había hablado de Melanie y Ross comenzamos a hablar de lo que había pasado aquí.
 Después de eso me fui a mi habitación a dejar el pequeño bolsito que había traído, en donde tenia libros algunas pelis y un poco de dinero.
 Cuando baje al living para mirar un poco de televisión papá se había ido a trabajar, los fines de semana el día que no trabajaba era el domingo, trabajaba de fotógrafo.
 Y mi madre trabajaba de profesora de ingles.
 Me senté en el sofá, mamá me vino a acompañar, pero en cuanto vio que puse una peli de vampiros, se levanto y se fue, eso me dio algo de risa, a ella no le gustaba nada de esas cosas y cuando miraba televisión que se trataba de ese tema o leía se levantaba de donde estaba y se iba a un lugar donde no pudiera ver ni oír nada sobre aquello.
 Mire la película entera y luego que ya estaba llegando la hora del almuerzo, me fui a la cocina a ayudar a mi madre a cocinar.
 Nos pusimos a cocinar, y una vez que terminamos pusimos la mesa para el almuerzo.
 Papá llego un poco temprano de lo que debía, así que almorzamos los tres juntos. Hablaban de Step Bi Step, de cual hermosa era la academia, de mis compañeros, después de un par de minutos me sorprendieron, enterándome que ellos fueron alumnos de la academia Step Bi Step.
 Habían ido desde que tenían la edad para entrar, se conocieron en ese lugar.
 No se como me sentía en ese momento, es que era algo raro, nunca me habían dicho eso, la verdad me sorprendió mucho.
 Cuando llego la hora de la cena, nos sentamos a la mesa y se hacían bromas entre ellos, fue una velada encantadora, cuando terminamos de cenar mamá nos sirvió el postre, una deliciosa torta de chocolate, mi favorita, la había hecho especialmente para mi.
 Cuando terminamos y lavamos los platos era temprano, bueno al menos para las personas que se dormían temprano. Eran las diez en punto. Teníamos ganas de hacer algo que hace mucho tiempo no hacíamos, así que salimos los tres juntos a caminar al parque, seguíamos hablando mientras caminábamos, hablamos de casi toda nuestra familia, había descubierto que teníamos unos cuantos miembros en la familias, muchos de esos a los cuales no conocía y a otros que conocí de pequeña pero que me olvide de cómo eran.
 Papá se volvió primero que nosotras, no pudo más con el sueño que tenia, así que se marcho.
 Nos quedamos con mamá, había llevado la cámara, eso no me sorprendió, le encantaba sacar fotos de mi igual que mi papá, seguro que se la había dado el. Estuvimos sacándonos fotos, luego hablamos de lo que podíamos hacer mañana a la noche y decidimos que iríamos al cine y luego a cenar en un restaurante.
  Cuando volvimos fui directo a mi habitación, estaba muy cansada esa noche me divertí con mis padres, estuvo de maravilla, me puse mi pijama, me fui a lavar los dientes y me fui a dormir.
 “De repente me encuentro en un bosque, era de noche con la luna llena fuera brillando, una noche fría.
 Comencé a caminar despacio, sentía que corrían detrás de mí, me di vuelta para ver quien era, no había nadie.
Comencé a caminar de nuevo pero de espalda, choque contra algo. Se me escapo un grito demasiado débil, gire rápidamente, pero a la vez alejándome de lo que había chocado, por suerte solo era un árbol.
 Seguí caminando, de repente sentí una necesidad de correr, como si quisiera escapar de algo.
 Corrí, había veces que paraba de correr y miraba al mi alrededor.
 De nuevo como el sueño anterior unas nubes gruesas y espesas cubrieron la hermosa noche con el cielo estrellado y la luna. Todo quedo demasiado oscuro, no veía absolutamente nada.
 Sentí un pequeño golpe detrás en el suelo, como si alguien hubiera saltado, así que corrí.
 Y de repente me encontré en un prado con forma de un círculo perfecto, en medio del bosque.
 Cuando entre en el prado vi a dos personas que estaban ahí, de pronto la luna salió y vi que las pernas que estaban allí eran Melanie y Ross. Pero yo no entendían que hacían ahí.
 Ross se veía asustada y Melanie me miraba con cara de… ¡ternura!
 Eso me confundía muchísimo ni siquiera sabia que hacia yo ahí.
 Ambas se acercaron juntas.
_ ¿Qué hacen aquí? Pregunte, teniendo pocas esperanzas de que me contestaran, porque ambas no dijeron nada desde un principio y eso me hizo pensar que tampoco lo harían más tarde.
 Como lo supuse ninguna de las dos contesto yo las miraba y ellas solo me miraban a mi, como esperando a que reaccionara a algo, yo no entendía absolutamente nada, como vieron que no lo hice Ross se acerco y tomo mis brazos entre sus manos. Me miro directo a los ojos con cara de asustada y preocupación.
 Yo preocupándome por ella le pregunte.
_ ¿Qué te sucede Ross? ¿Te encuentras bien? Se me quedo mirando con ojos llorosos.
_Helen, por favor, por favor, no quiero que te lastimen, ni tampoco que te metas en problemas. Comenzó a sollozar.
_ Por favor Helen, por favor, por favor escúchame…
_ Ross, cálmate, te estoy escuchando, yo no me meteré en problemas, ni nadie me ara daño, te lo prometo. Se lo decía mientras me empezaba a preocupar seriamente por ella, se notaba demasiado asustada mientras Ross estaba a mi lado, Melanie solo estaba parada mirándome y sin hacer algo por Ross.
 De repente Ross se aparto de mí y se alejo un poco, Melanie se acerco a mí.
_Por favor Helen, no se lo digas a nadie. Helen no se lo digas a nadie. No se lo digas a nadie. Por favor, te lo suplico, mantén mi secreto. Hazme ese favor de mantenerlo oculto, por favor. Decía en forma de suplica
_Hazme ese favor Helen. No como tu campanera, si no… Se detuvo un momento.
_Si no como una amiga, una gran amiga, como la gran persona que eres.
 También comencé a preocuparme por Melanie, quise decirle que no se preocupara, que contaba con migo para lo que sea, que le mantendría el secreto a salvo, pero que me dijera que era lo que tenia que guardar.
 Pero en el momento que Melanie termino de hablar se aparto en el mismo momento que la espesa nube volvía a tapar la luz de la luna, solo dejándome ver las siluetas, cuando las mire esta vez vi tres siluetas, distinguí las de Melanie y Ross, pero a la tercer silueta no se parecía mucho al la de mi sueño. Tenia que terminar con eso, tenía que dejarme de asustar solo por esa silueta, así que les pregunte a mis amigas.
_ ¿Melanie, Ross? Pregunte para comprobar que no me equivocaba, que eran ellas las que estaban a los lados de la silueta de la persona extraña.
_Si. Contestaron ambas a la vez.
_ ¿Quién esta junto a ustedes? Al fin conseguiría saber esa respuesta.
_Es mi familia Helen. Reconocí la voz que me había contestado de inmediato. Era Melanie.
 Al único miembro de su familia que había nombrado era a su hermano.
_ ¿Es tu hermano? ¿Qué hace aquí? Dije sorprendida.
_Eso lo sabes tú, Helen.
 De pronto desaparecieron todos y solo quede yo.
 Sentí a alguien que venia corriendo de tras de mi, pero cuando me gire, vi a la silueta que venia y cuando estaba a punto de atraparme…….”
 Esta vez me desperté gritando, estaba un poco asustada
 Mi mamá escucho mis gritos y vino corriendo, no tenia idea de cuanto tiempo ya hacia que estaba gritando.       
  _Cielo, que es lo que te pasa, Llevas así casi toda la noche solo que gritabas un poco menos alto te deje porque creí que se te iba a pasar que era algo que estabas soñando y pronto cambiarias tu sueño, pero veo que no. Dijo mi madre preocupada por mí.
_ ¿Hace mucho que te he despertado, no te he dejado dormir ni a ti ni a papá? No podía creer que estuve así toda la noche.
_Tranquila, el no te escucho. Me dijo acariciándome la mejilla, intentando ayudarme para que me tranquilizara.
_Duérmete de nuevo, si  solo son pesadillas, ¿me las quieres contar para que después te puedas dormir un poco más tranquila?
_No, no, estoy bien. Se lo dije, para que dejara un poco de preocuparse, pero en realidad ni yo lo sabía. Me intente volver a dormir.
 A la mañana siguiente no sabia si había dormido o no después de la pesadilla que tuve, porque me sentía muy cansada.
 Cuando baje a la cocina, había una nota encima de la mesada.
 Cielo:
           Nosotros nos levantaremos un poco más tarde de la hora que nos levantamos normalmente, ya que es domingo.
 Saldremos a desayunar a un restaurante.
                                                                           Mamá
Los domingos mis padres se levantaban a las ocho, hoy por lo visto se levantarían a las nueve.
 Subí para darme una ducha y elegir que ropa me pondría.
 Cuando termine de ducharme, fui a ver a mi armario la ropa que me pondría, elegí ponerme un vestido negro casual, con botones delante como adorno.
 Recogí mi pelo en un rodete, dejando algunos de mis bucles suelto.
 Baje al living  para mirar un poco tv hasta que mis padres se despertaran y estuvieran listos. No tardaron mucho en estarlo.
 Los tres juntos fuimos a desayunar a un restaurante que quedaba como a unas ocho cuadras de ahí, fuimos caminando.
 Mientras desayunábamos, hablábamos de las cosas que podíamos hacer, quedamos con que pasaría un tiempo con mi madre, he iríamos de compra a librerías y a unas tiendas, quería comprar un libro que no hubiera leído, encontré un libro que tenia el titulo Abzhurda, en letra grande y negra, su autora era Cielo Latini, el libro tenia buena critica, era una historia muy diferente de las que había leído, se trataba de una chica que sufrió mucho tras unas enfermedades, así que me lo lleve. Luego de ir a la librera nos fuimos de compras a una tienda no muy lejos del parque que habíamos ido anoche.
  Mamá eligió un montón de ropa para que me probara, técnicamente no me gustaban mucho las compras, no las odiaba pero era incomodo ir de compras, nunca me han gustado mucho que digamos, solo accedía a probarme lo que mi mamá elegía para no herir su sentimientos, para que no creyera que no me gustaba lo que escogía para mi.
 Así que entre en el vestidor y me probé todo lo que me dio, estuvimos como tres horas de compra.
 Cuando salimos de allí, fuimos por unos helados, para ir tomándolos de camino.
 De pronto encontramos otra librería y recordé que me gustaría comprar algunas partituras para aprenderlas en el piano y otras en la guitarra, así que compre algunas.
 Desde pequeña me gusto mucho tocar el piano y la guitarra, pero más me gustaba tocar el piano y cantar, así que mi madre cuando tenia siete años me llevo a unas clases, pero mi papá sabia tocar perfectamente el piano, así que fui algunos años a las clases, como tres o cuatro. Y luego comencé a practicar con mi papá en mi casa. Teníamos un hermoso piano en el living y cuando puedo me siento a tocar, igual que lo hace él a veces.
 Las dos volvíamos a casa, con bolsas llenas de ropa y con mi pequeña cartera un poco llena con el libro y las partituras, mientras caminábamos hablábamos, debatíamos que peli podíamos ver.
 Cuando entramos en casa, ambas nos dirigimos a mi habitación para subir las bolsas de las compras. Me dejó para que guardara las prendas que había, mientras ella se iba a preparar el almuerzo.
 Me di cuenta de que cuando llegue no vi a mi padre, seguramente andaba por ahí. La casa era bastante grande como para  poder desaparecerse por unas largas horas, estando en sus jardines, o caminando por el patio.
  Cuando baje al comedor, mi madre se acerco a mí.
_Cariño, hoy no comeremos adentro.
_Ah, eso explica la mesa vacía. Dije contenta, a mi me encantaba comer al aire libre.
_Vamos cariño, la mesa ya esta puesta en la parte del jardín. Mientras tomaba de mi brazo, yo también la imite.
  Cuando llegamos, vi a mi padre parado al lado de la mesa, con una sonrisa en su rostro.
_Papá, ¿Dónde andabas?, no te he visto desde que desayunamos. Se lo había dicho, nada más por curiosidad.
_Estuve sacando unas fotos al jardín y a la casa, mientras caminaba.
  El almuerzo estuvo como siempre, hablando sobre las nuevas noticias, comentando sobre los nuevos hechos ocurridos o a veces recordando lo anteriores.
   Cuando terminamos, cada uno fue a ocuparse de sus asuntos. Mamá se fue al ordenador a investigar temas para sus clases, papá fue a hacer revelar sus fotos y luego se iba ir a caminar por ahí, yo me fui a mirar tv. Luego de unas horas decidí leer el libro que lleve.
  Estuve leyendo hasta que casi me quede dormida, era temprano y no tenia nada que hacer, así que fui a la computadora e inicie sesión en el chat, para ver si una de mis amigas estaba aunque sea conectada. Estaba Melanie y también estaba conectada Lucí, de seguro que estaban chateando, no quise hablarle a Melanie para no interrumpir su conversación con su amiga, deje que quedara en estado conectado, entonces si ella me quisiera hablar lo aria.
   Decidí irme a caminar, tenia planeado pasar por enfrente del cine para ver que películas estaban en la cartelera. Mientras caminaba, note que no andaba casi nadie en las calles y entonces note que debía de ser por el clima, estaba nublado, las nubes tenían un color oscuro.
 Había llegado al cine, me pare en frente y mire las películas de estreno, elegí la película Orgullo y Prejuicio. Era una versión renovada de la antigua.
  Comenzó a llover, decidí apresurarme a llegar a casa.
 Cuando llegué estaba totalmente empapada. Mis padres estaban en el living mirando televisión.
 Subí a mi habitación a cambiarme.
  Esperaba que la lluvia no arruinara los planes que teníamos de ir al cine está noche.
 Cuando terminé de cambiarme de ropa, puse la que estaba mojada en el cesto de ropa sucia y fui a ver si tenía algún mensaje. Había uno de Melanie:
 “_Hola Helen!!!:)
    Como estas pasando tu fin de semana devuelta en casa ¿?”
  No creí que me hablara porque pensaba que estaba chateando con su amiga, en una conversación muy interesante. Aun seguía conectada, así que le conteste.
_ Hola Melanie!!! Yo la estoy pasando muy bien con mi familia ¿vos?
_Me alegro mucho. Yo la estoy pasando genial con mi hermano jaja”
_ Bueno me alegro.
  Estuvimos hablando un largo rato hasta que se izo la hora de arreglarme para ir al cine.
 Me di una ducha, me puse un vestido negro de encaje y me deje mi pelo suelto.
  Baje a la sala lista, espere a mis padres y luego nos fuimos, por suerte no llovía para la hora que no íbamos.
  Cuando llegamos nos sentamos en una de las filas de atrás, compramos unos pochoclos para ver mientras la peli. La película no duro mucho, al menos a mi se me paso volando.
   En cuanto salimos de ver la peli nos fuimos directamente al mismo restaurante al cual habíamos ido a desayunar.
   De cena habíamos pedido pasta y de postre mi favorito torta de chocolate.
 Cuando terminamos nos dirigimos a casa y de camino nos íbamos tomando fotos. También hablábamos sobre el próximo fin de semana que viniera, que tal vez podríamos hacer un pequeño viaje o sobre invitar a mis familiares más queridos a que viniera a visitarnos y así pasar un buen rato.
  Llegue a casa un poco cansada, pasé una noche increíble junto a mis padre.
  No estaba tan triste como creí que estaría por ser el ultimo día del fin de semana en casa y volver a la academia mañana, la pase tan  bien que no me importo…….
    Entre en casa y fui de inmediato a mi dormitorio, a lavarme los dientes y cambiarme para dormir.
    Cuando me acosté, por un momento creí que esa noche dormiría sin sueños horribles, pero no fue así.
 “Estaba en un bosque, el lugar era igual que en los sueños anteriores.
   Empecé correr, no tan de prisa como para pensar que estaba escapando de algo, de hecho si hubiera estado escapando de algo como de la silueta que me perseguía, ya me hubiera atrapado.
  Después de un largo rato de correr llegue a  un lago, se veía hermoso, estaba claro gracias a la presencia de la luna. Me di cuenta de que todo este tiempo estuve corriendo para llegar a un lugar, al lugar en donde me encontraba ahora.
 Melanie apareció en el mismo lugar, había salido de un sendero que había entre los árboles, me vio y vino corriendo hacia mi, creí que también aparecería Ross de tras, pero no fue así. Ella me dio un fuerte abrazo
 _ ¡Helen!, muchas gracias por haberlo hecho, no sabes cuanto te lo agradezco. Me lo decía mientras me daba abrazos y se le notaba una nota de felicidad en su voz.
_ ¿Y Ross donde está?
_ No vino.
_Ah.
_Ross tenía que quedarse a terminar un trabajo, eso fue lo que ella dijo. Yo solo vine a agradecerte lo que habías hecho por nosotros.
_Está bien, no tienes nada que agradecerme.
_ Sabia que te encontraría aquí, así que vine.
_ ¿Cómo sabias que estaría aquí?
_Tuve un presentimiento.
 En ese momento se estaba a punto de ir.
_Helen me voy, tengo otros asuntos que atender, pero nos veremos luego. ¡Adiós! Mientras se alejaba y agitaba su mano en señal de despedida.
 Me quede sola en ese lugar y decidí quedarme sentada viendo las estrellas.
   Habían pasado horas desde que Melanie se fue.
   Sentí ruido de unos pasos que cuando rozaban la tierra hacían mucho ruido por las pequeñas ramitas que había en el suelo.
   Me levante de inmediato del suelo y me di media vuelta para ver si era lo que yo estaba pensado.
    ¿Seria la misma silueta de siempre?, ¿Tendría que correr de nuevo?
  No me había equivocado, allí estaba de nuevo la aterradora silueta que siempre me perseguía, todo este tiempo no entendía que era lo que quería, ¿Porqué me perseguía?, ¿Quién era el?.
  Yo sabia que si el se acercaba a mi sabría quien era, pero en vez de  hacerlo se quedo parado entre la oscuridad  de los árboles.
Paso un largo rato y el seguía igual. Decidí ser yo esta vez la que se acercara y terminar con esto, tenia en mente preguntarle porque hacia esto y quien era.
  Me acerque un poco, pero quede lo suficientemente lejos como para correr si el me perseguía como venia haciendo todo este tiempo.
 No se movió para nada.
_ ¿Qué es lo que quieres?, ¿Quién eres tú? No se molesto en responder.
  Estaba dando un paso hacia mí y la luz de la luna lo estaba iluminado si se acercaba más vería quien era y estaba a punto de hacerlo.”
   En ese momento me desperté por el ruido provocado por el despertador, era  la hora de prepararme para ir a la academia.
  Me levante y fui a darme una ducha para despejarme un poco.
  Me puse mi uniforme antes de irnos porque sabía que no tendría tiempo para cambiarme, solo el suficiente para ir a buscar mis libros para las clases.
  Baje a la cocina a desayunar, lo hicimos todos juntos ya que era lunes mamá iba a trabajar y papá también, mi padre seria quien  me llevara. Mi madre y  yo nos despedimos en casa antes de salir.
_No puedo creer que ya se halla terminado tu fin de semana. Decía mientras me daba un fuerte abrazo._ Pero bueno estoy segura que la semana pasara tan rápido y cuando menos me lo espere ya estarás de nuevo aquí. Me alegra mucho que hayas venido y que todavía no te hallas decidido quedarte el fin de semana allá.
_Te voy a extrañar mamá, te prometo que te enviare correos electrónicos y te llamare. Se lo decía mientras entraba en el auto._ ¡Adiós mamá! Suerte en tu trabajo. Mientras sacaba mi mano hacia fuera por la ventana y la agitaba.
_Bueno, ahora a encaminarnos a tu academia.
 El viaje fue algo corto.
   Cuando llegamos papá se despidió de mí antes de que bajara del auto.
_Adiós Helen, espero que te sientas más cómoda ahora que ya paso una semana.
_Adiós papá, te quiero.
_Yo también hija.

domingo, 6 de marzo de 2011

La academia (primer capitulo)

“Corría, corría y corría sin parar…….no sabia de que era lo que huía, estaba llegando a un pequeño bosque. De repente sentía q se me iba a salir el corazón por la boca, estaba tan agitada que no conseguía respirar muy bien. Sentí que algo venia tras mi, estaba asustada. El sol se estaba ocultando en el horizonte. Jamás me detenía, lo único que hacia era correr, la luna llena se hacia presente iluminando el obscuro cielo, tan hermosa como siempre.
 Cada vez iba teniendo dificultad en seguir corriendo, tropecé con una piedra un poco mas delante de ella había una planta con espinas largas y gruesas. Al caer pude sentir el rápido corte que provoco en mí la planta espinosa, pude sentir la pequeña gota carmesí que se desprendía de la herida  mezclándose en la tierra debajo de mí.
En un instante note que el cielo estrellado con la luna había sido cubierto por unas nubes espesas y anchas. Todo se volvió muy oscuro. Cuando mire había una sombra frente a mi bastante cerca, estaba asustada, extendió velozmente sus manos para atraparme”…
 Desperté de repente muy agitada, todo había sido un sueño, me levante rápidamente y vi que había aclarecido, me asome a la gran ventana de mi habitación que tenia los vidrios abiertos con las cortinas extendidas, abrí las cortinas y respire el aire puro y fresco que se sentía, el cielo estaba totalmente encapotado y comenzaba a verse los primeros rayos del amanecer, por lo visto me había despertado temprano seguramente mis padres estaban dormidos todavía, mire el reloj y vi que eran las 5:30 am. Decidí darme una ducha antes de bajar, así gastaría más tiempo y seguramente mis padres ya estarían despiertos.
  Cuando termine de ducharme fui directo a mi habitación a vestirme, mire de nuevo el reloj y me quedaba un poco de tiempo así que decidí hacer mi cama.
 Baje al comedor donde Benjamín, que era mi padre, estaba sentado a la mesa sosteniendo un libro en sus manos frente al café. Gladis, mi  madre, haciendo mi desayuno y el suyo.
_Buenos días a todos. Dije con la mejor alegría que podía fingir.
_Buenos días Helen. Dijo mi padre mirándome con una sonrisa en su rostro. El era de estatura normal, con cabello marrón y lacio y unos ojos café, bien pálido.
_buenos días cariño. Mi madre siempre tenía una sonrisa en su rostro, era muy cariñosa y gentil. Tenía un cabello con bucles largos y espesos del color chocolate, unos ojos verde oscuro, era tan pálida como mi papá.
 Yo no era ni muy alta ni muy baja, con rulos como los de mis papás y el color como el de mi mamá con reflejos rojizos, con ojos marrones y de piel pálida.
Hoy no estaba de un excelente humor sabiendo que hoy era el ultimo día de vacaciones y que esta noche iban a enviarme a un internado, iba a iniciar en una escuela privada que tenia internado lo mas horrible que me pudiera pasar, ir a un colegio donde no conozco a nadie, tener que soportar estar rodeada de extraños todo el tiempo, mirándome solo porque soy la chica nueva, compartiendo la habitación con una persona que nunca en mi vida había visto o hablado con ella. Definitivamente iba a ser una tortura.
Me senté a la mesa, mi madre me coloco mi desayuno delante de mí y ella se sentó a comer el suyo, comencé a desayunar, nadie dijo una sola palabra cuando desayunamos.
_Bien, mamá esto estuvo delicioso. Dije al fin cuando termine, lista para subir a mi habitación para empacar la maleta, porque sabia que tenia mucho q empacar, solo venia los fines de semana del internado y no se permitía volver con mucho cargamento o salir con un bolso demasiado grande como para llevar ropa para fugarse.
_Helen, no te pongas tan mal solo porque vas a un internado. Estoy seguro de que luego te acostumbraras y harás amigos buenos que ni siquiera querrás volver algunos fines de semana. Dijo mi padre con cara de convencido.
_Yo no estoy muy segura de eso. Dije, sabiendo que me costaría un montón sociabilizar y estar apartada de mi familia y mucho más de mi hogar. _Sabes lo que me cuesta adaptarme a lugares que nunca he estado, y a cuanto me cuesta sociabilizar, me bastaba con mis amigas que tenia que las conocí desde que nací.
_Solo te pido que trates de hablar con tus compañeros, es todo ¿Si?
_Esta bien, lo intentare papá. Le había dicho que intentaría conocer a mis compañeros y así lo are, no se si funcione, pero tratare.
_Helen, cariño voy a ayudarte con tu maleta. Vamos. Subí las escaleras hacia mi habitación con mi madre yendo detrás, entramos a mi cuarto, mientras mi mamá buscaba unos bolsos yo buscaba mi maleta, una vez que los encontramos comenzamos a ver las diferentes prendas que había en mi armario.
 Poníamos las prendas que no iba a necesitar todavía en el fondo y las de la temporada de otoño en la parte superior.
 Cuando terminamos faltaban dos horas para irnos, así que me fui a dar una ducha y luego puse los bolsos en el auto.
 Ya era hora de partir así que quise estar sola  un momento en mi habitación para despedirme, porque no iba a volver hasta dentro de tres semanas, durante las primeras tres semanas nadie podía salir del internado, ese tiempo era para adaptarse al lugar un poco, obviamente con migo no iban esas tres semanas, yo necesitaba mucho tiempo más.
 Ya era hora de irnos así que subimos al auto. El viaje a la academia Step Bi Step duraba dos horas.
 Durante el viaje fui escuchando música clásica en mi mp3. Al bajar del auto para sacar mis bolsos, mire hacia la academia por primera vez.
 Al ver la academia Step Bi Step sentí nauseas por los nervios, asombro y se me pusieron los pelos de punta. La academia era hermosa pero a la vez aterradora, era como un castillo antiguo con largas escaleras, ventanas grandes, hecho de piedra.
Me gire para sacar los bolsos del baúl, mis padres me ayudaron,  se despidieron de mi antes de que entrara.
_Helen, niña mía te vamos a extrañar, sabes que puedes llamar cuando quieras y no olvides lo que hablamos en el desayuno. Dijo papá mirándome a los ojos con una sonrisa  mientras tenía una de mis manos con las suyas.
_Ven aquí mi cielo. Decía mamá abriendo sus brazos para darme un fuerte abrazo. Te voy a extrañar muchísimo, la casa no será lo mismo sin ti. Por favor no olvides de llamar de ves en cuando ¿Si? Mirándome con ojos lacrimógenos con una sonrisa de ternura.
_Lo  prometo ma, no olvidare llamar. Yo también los extrañare muchísimo.
 Mamá me abrazo de nuevo y luego me beso en la frente.
 _Adiós cielo, suerte.
_Adiós cariño. Se despedía papá mientras me abrazaba y me besaba la mejilla.
 Ambos se dieron vuelta para ir de camino a subir al auto y marcharse.
 Di media vuelta para cruzar por el gran portón alto y negro q había para atravesar el patio delantero antes de llegar a la entrada.
 Comencé a andar entre la multitud de alumnos que había hasta llegar a la entrada, respire hondo antes de acercarme a un hombre q estaba parado al costado con una lista.
 _He disculpe. Lo llame.
 _ ¿Si? Me miro, era un poco alto con pelo oscuro liso y usaba anteojos.
_Hola, soy Helen Whalfor y quisiera saber en que habitación estoy.
_Es un placer señorita Whalfor, soy el profesor Ballóth, valla al piso treinta habitación 103, su compañera esta dentro. Me dijo.
_Esta bien, muchas gracias.
_De nada, debe ponerse el uniforme y bajar a las ocho.
_De acuerdo.
 Me encamine hacia dentro, crucé un gran salón para tomar el ascensor. Cuando llegue a mi habitación solo golpee, una chica de  cabello rubio, liso y largo, con ojos celestes.
 _Hola, pasa, tu debes ser mi compañera, soy Melanie Ruíz. Dijo con una sonrisa amable. Era rubia, tenia el pelo lacio y brillante, con unos bonitos ojos de color verde.
_Hola, me llamo Helen. Helen Walfor
_Pasa. Señalándome con una mano nuestra habitación.
 Cuando entre vi que era espaciosa, había dos camas con una mesa de luz con un velador en medio separándolas, un armario grande con cuatro puertas, un baño, y una pequeña cocina-comedor, y un pequeño living  con una tele. Deje mis maletas en la cama que estaba desocupada y saque de mi valija el uniforme para ponérmelo.
 Mire a Melanie y vi que ya tenia puesto el suyo, estaba sentada en uno de los sofás del living viendo tv.
  Entre al baño para cambiarme y cepillarme el cabello, cuando me mire al espejo que había, vi mi rostro de cansada, las ojeras me delataban que no  había dormido bien.
El uniforme era una camisa blanca con una pollera gris, me quedaba justo a mi medida.
 Me recogí el pelo en una coleta alta
 Cuando termine salí del baño y vi que Melanie ya no estaba, trate de relajarme un poco, tenía unos pocos minutos antes de bajar.
_Tranquila Helen, trata de calmarte un poco, no tienes porque estar nerviosa, solo es un grupo de estudiante. Me decía a mi misma, de seguro si Melanie me oiría hablando conmigo misma pensaría que estoy totalmente loca.
 Me senté en la orilla de mi cama, cerré los ojos para poder  tranquilizarme, estuve unos segundos así. Abrí  los ojos y mire el reloj que Melanie había colocado en la mesa de luz, faltaba un minuto para las ocho de la noche, así que decidí ir en camino hacia el salón para reunirme con los demás alumnos.
 Me pare y abrí la puerta. Mientras iba caminando por los pasillos de la academia, iba pensando como me podría  llevar con mis nuevos compañeros.
Cuando llegue al salón había una multitud de estudiantes murmurando, me coloque en una parte donde no había muchas personas.
 De repente comenzaron a disminuir los murmullos. La directora Celina Fresh de la academia Step Bi Step se coloco enfrente de la multitud.
_Por  favor, podrían prestarme atención por un momento, chicos. Buenas noches a todos, para los que no me conocen aún, soy la directora Celina Fresh. Quisiera darles la bienvenida  a los nuevos alumnos de la academia  Step Bi Step. Les informo a los chicos recientes que los horarios están el la biblioteca solo deben pedírselos a la bibliotecaria, las luces se apagan a las nueve y treinta, nadie podrá salir de sus habitaciones a partir de ese horario. Pueden retirarse.
De camino a mi pequeño apartamento me encontré de cruce a Melanie, estaba charlando con una compañera, así que me acerque a ella para preguntarle si iba también a la habitación.
 La chica con la que Melanie hablaba era rubia, era hermosa, de largo cabello, con ondas definidas, de ojos verdes intensos.
 Camine despacio acercándome a ellas no muy decidida.
_Disculpen. Hola. Salude a la chica con quien se encontraba haciéndole seña con la cabeza.
_Hola, me llamo Lucí Mirbrem
_Melanie, me preguntaba, he ¿También te diriges a la habitación o tienes algo que hacer?
_Tardare un poco, si quieres espérame
_La verdad si estas ocupada, esta bien tengo cosas que hacer.
 Nos vemos en el apartamento.
_Esta bien Helen.
 Di la media vuelta sin mirar las pocas personas que quedaban a mi alrededor y me encamine al apartamento.
  Cuando entre sentí un alivio por estar dentro ya y tener un momento sola por un rato.
 Mire de nuevo el reloj, eran las ocho y veinte, tenia tiempo para preparar algo de cenar, así que comencé a rebuscar los platos y los recipientes para cocinar, mire que había en el refrigerador y tenia los ingredientes necesarios como para hacer sándwiches de queso asado. Hice los suficientes para ambas, los serví en el plato, saque las servilletas de la alacena, coloque todo sobre la pequeña mesa de madera  redonda.
Cuando termine de cenar Melanie no aparecía, parecía que se iba a tardar más de lo debido.
 Lavé mi plato y limpie la mesa, deje los sándwiches encima de la mesada y le dejaría una nota diciendo que le había dejado algunos por si quería.
 Fui a colocarme mi pijama, me desate la coleta que me había armado. Prepare mi cama, puse la alarma para el día siguiente y vi que faltaban diez minutos para las diez en punto, Melanie llegaría en cualquier momento.
 Estaba a punto de escribir la nota, cuando la puerta se abrió lentamente, era Melanie.
 _Hola. Creí que ya estarías durmiendo.
_Estaba a punto de hacerlo.
   Prepare unos sándwiches, por si quieres, los dejé sobre la lacena.
_Esta bien, gracias.
 Melanie se fue a cenar a la cocina, yo apague las luces de la habitación y la del baño y fui a dormir.
 A la mañana siguiente desperté bien, recuperada del sueño que tenia todo este tiempo. No había dormido bien desde hace unas cuantas semanas desde que me dijeron, Helen te vas a una academia interna, me levante de la cama lentamente, ya que tenia tiempo suficiente para desayunar y arreglarme un poco.
 Melanie de nuevo ya se había marchado.
  Busque en el armario mi uniforme, que anoche lo había guardado cuando me lo quite.
  Me hice un rodete no tan alto ni tan bajo, me prepare el desayuno, un cuenco de cereales.
 Metí todos mis libros y plumas en mi bolso para el colegio, como faltaba para el horario que tenia que salir busque la laptop y la puse encima del escritorio que teníamos, cerca de las camas y la encendí para comprobar que no tuviera un correo de mis padres, también encendí el celular que tenia, y en ninguno por suerte hasta ahora no había nada, tome mi bolso y salí de allí.
 Pase por la biblioteca para recoger uno de los horarios que había mencionado la directora Celina y me encamine hacia la clase de química que me tocaba.
  Entré al salón y ya casi estaban todos los alumnos de la clase, pero el profesor todavía no había llegado. La clase paso rápido, tanto que sin darme cuenta ya era hora de almorzar.
 Cuando llegue me encontré a Melanie sirviendo el almuerzo en la mesa, parecía que esta vez la que llego tarde fui yo.
 _Hola Helen ¿Como estuvo tu primer día en la academia? Dijo muy alegremente mientras me señalaba con la mano que me sentara a almorzar con ella.
 Parecía como si ya fuéramos amigas, estaba segura de que me iba a llevar bien con ella, o al menos eso intentaría yo, aria un esfuerzo por ser mi compañera de cuarto.
_Bien, ¿Y el tuyo?
_Bien, perdón por llegar tarde anoche no quise molestarte, debemos fijar un horario para cenar y almorzar y también turnarnos para cocinar. Estaba diciendo con cara de lo siento.
_No, esta bien, no me molestaste, parece que te entretuviste bastante halando con Lucí. Dije sonriéndole.
_En realidad me fui a hacer lo que te dije sobre te habías ido, ahí fue donde me entretuve, que era visitar a mi hermano.
 Por lo que note, ella conocía bastante bien el lugar, así que pensé que no era el primer año que venia a  Step Bi Step.
_ ¿Puedo preguntarte algo?
_Si, claro.
_ ¿Hace cuanto que vienes a esta academia? Dije con una nota de curiosidad en mi voz, que seguramente debió notar por lo que sonrió ampliamente.
_Es mi segundo año aquí.
_Ha
 Cuando terminamos de almorzar le había dicho que yo lavaría los platos ya que ella preparo el almuerzo.
Después que limpie los platos, me fui a cambiar, me saque el uniforme y lo guarde.
 Ambas salimos, Melanie salió con su amiga lucí, y seguramente lo iban a pasar a buscar a su hermano, Yo salí a la biblioteca. Cuando llegue no había nadie, como el horario de clases ya se había terminado la bibliotecaria debió de irse a su apartamento. Busque unos libros relacionados con el tema de la clase de historia que dimos ese día, después de una hora me aburrí de leer esos libros y decidí ir a mi habitación por uno de los míos que había traído, escogí cumbres borrascosas, era uno de los libros que más me gustaba y me fui a sentarme detrás de todo en donde nadie pudiera encontrar.
 Después de unas horas una chica con cabello corto y rizado se acerco hasta el lugar donde yo estaba y se sentó con un libro en las manos, pensé que seria lindo que la saludara.
_Hola.
_Hola me llamo Rosa Liandh, pero puedes llamarme Ross.
_Es un gusto Ross, yo soy Helen Walfor. Le dije sonriendo a la vez que ella también lo izo.
_ ¿Has estado mucho tiempo aquí?
_Lo suficiente como para cansarme de leer. Levantando el libro que tenía en su mano, que no vi bien cual era.
_ ¿Que es lo que lees? Pregunté por curiosidad y para sacar un tema de que hablar.
_Hee, es el clásico libro de Romeo y Julieta de Shakespeare.
_ ¿De verdad? Dije sorprendida viendo que con esta chica algo en común teníamos, nos gustaba el mismo libro, ya teníamos tema de que hablar sobre Shakespeare y sobre las críticas de este y tal vez otros libros.
_Si, la verdad me gusta mucho este libro, lo he leído tanto que ya creo que me lo sé de memoria.
_A mi también me gusta, en realidad esta entre mis favoritos.
_ ¿Y tu que lees?
_También un clásico, Cumbres Borrascosas.
_Bueno la verdad coincidimos en libros, también es uno de los que me gusta. Dijo riendo
 Pasamos bastante tiempo hablando sobre libros, película favorita, música favorita, y nos preguntamos una a la otra cual era la razón de que nos encontráramos en esta academia de terror.
_ ¿Y cual es la razón de que estas aquí Helen? Pregunto mirándome, y vi que en su rostro se reflejaba que esperaba una respuesta.
_La verdad es para que pueda, ya sabes sociabilizar más, conocer personas con las que me lleve bien. Hice una sonrisa triste, sabiendo que si fuera por mi yo no estaría en esta lugar._ Como vos. ¿Y cual es la tuya?
_ Pues, mis padres quieren que experimente el estudiar en una academia privada, estoy aquí gracias a una beca.
  La hora paso tan rápido que cuando vimos el reloj de la biblioteca eran las ocho menos cuarto, habíamos queda con Melanie que cenaríamos a las ocho, así que me levante deprisa y Ross me acompaño, ya que su cuarto quedaba justo al lado.
_Buenas noches Helen, nos vemos. Decía mientras agitaba una mano y con la otra abría la puerta de su apartamento.
_Buenas noches Ross, nos vemos.
 Cuando entre en el apartamento, Melanie estaba colocando la mesa para cenar.
_Justo a tiempo. Siento haber llegado sobre la hora es que la hora se me ha pasado tan rápido sin darme cuenta, esta vez yo me entretuve.
_No importa Helen, no fue a propósito, a decir verdad yo casi llegue tarde para preparar la cena, como termine la visita a mi hermano lo traje para acá, hace pocos minutos salió ¿No viste un chico por estos pasillos?
_La verdad no. Le dije dándome cuenta cual distraída estaba ese día.
_ ¿Y donde estuviste toda esta tarde? Que ni siquiera fuera en el patio te vi.
_Yo no salí afuera, estuve todo el tiempo en la biblioteca, leía un libro y después llego la chica que se llama  Ross Liandh, estuvimos charlando un largo rato
 Cuando terminamos lave los platos, Melanie se sentó en el sofá a ver tv. Y luego yo me fui a dar una ducha y ponerme mi pijama, lo raro fue que no tenía tanto sueño como para dormir así que nos quedamos hablando en la oscuridad con Melanie, hablamos de bastantes cosas, me dijo que estaba aquí porque buscaba una academia tranquila, alejada de la ciudad, y si que escogió bien porque la academia estaba bastante alejada de la ciudad. Solo había pueblecitos pequeños cerca con muy pocos habitantes, también me hablo un poco de su hermano, dijo que se llamaba Emanuel, los hermanos se pelean todo el tiempo pero me dijo que ellos no, ellos están todo el tiempo juntos, no tienen secretos, platicamos hasta que a ambas no dio sueño y nos dormimos.