domingo, 17 de julio de 2011

De campamento (séptimo capitulo)

Ambas preparamos el desayuno y lavamos los platos, mientras Melanie lavaba yo secaba.
  No me había puesto mi uniforme así que me fui a vestir y me hice en el cabello una trenza cosida.
 Debía llamar a mi mamá para avisar que este fin de semana me quedaba en la academia, obvio no le iba a importar, esto la pondría contenta viendo que ya había hecho muy buenos amigos. Lo haría en uno de los recreos porque ya era hora de que vaya a clases.
   Llegue un poco tarde a la clase de francés, el señor Carter me vio entrar justo en el momento en que comenzaba su clase.
_Señorita Walfor supongo que tiene una buena explicación del porque llego tarde, ¿O no? Dejo mirándome con expresión de acusación y cruzado de brazos.
_...Estuve un poco desmotivada cuando me desperté, es todo.
_Siéntase de inmediato y abra su libro de francés. No dije nada, solo asentí con la cabeza y me dirigí a mi asiento.
Salí de la clase y me dirigí a mi departamento para hacer la llamada pendiente que tenia a mi madre.
No andaba nadie por el pasillo, técnicamente no andaba nadie ni siquiera dentro del salón; ya que hacia frío y todos querían estar fuera en el sol.
 Entre a i habitación y saque de mi bolso el pequeño celular  plateado.
_¡Hola mamá!
_¡Hola cielo!
_Te llame para avisarte que este fin de semana me quiero quedar aquí. Es que estamos por hacer un campamento y a mi me gustaría ir.
_Esta muy bien, no hay problema. Dijo con una nota de alegría en su voz; cosa que ya me lo esperaba.
_Bueno, eso era toda debo colgar porque tengo que ir a clases. Te quiero mamá.
_Yo también mi vida. Besitos, que la pases muy bien con tus amigos en el campamento.
_Gracias, Chau mamá.
_Chau cielo.
 Colgué y volví a guardar el celular en mi bolso.
 Al salir de mi departamento me dirigí a la siguiente clase.
La mañana paso bastante rápida, en pocas horas estuvimos con Melanie de nuevo en camino a nuestra habitación para prepararnos para el campamento.
_Helen, en verdad te gustara el lugar que hemos elegido para ir a acampar, es hermoso. Dijo Melanie con una nota de entusiasmo en su voz y con una sonrisa en su rostro.
 Cuando llegamos cada una se puso a buscar las cosas que iba a llevar al campamento.
 Yo primero me puse a buscar la ropa que iba a llevar y luego busque mi bolso para ver que no sea ni muy grande ni muy chico para la cantidad de ropa que llevaba.
  Cada cual llevaba su bolsa de dormir o su colchón y su almohada. Íbamos a irnos después de almorzar; así que cuando terminamos de prepararnos comenzamos a cocinar. Media hora antes de que comencemos a almorzar fui a buscar a Ross para que almorcemos todas juntas.
  _Por supuesto que acepto, espera que busque las cosas, así ya las dejo en tu departamento y después nos vamos todas juntas. Busco sus cosas y cerro la puerta con llave.
 Al terminar de comer todas juntas limpiamos. Yo lavaba los platos, Ross los secaba y Melanie los guardaba en sus lugares; así terminábamos más rápido y todas hacíamos algo.
 Cuando llego la hora Emanuel nos vino a buscar. Íbamos en el auto los hermanos Ruíz.
 Todos pusimos nuestras cosas en el baúl y nos subimos al auto.
 Durante el viaje charlamos y escuchábamos música. Estuvo muy divertido porque luego de unos minutos comenzamos a contar anécdotas graciosas que nos hayan pasado.
  Al bajarnos del auto supe que Melanie tenia razón el lugar era hermoso. El campamento se llamaba   “Campamento Libertad Natural”.
 Todo era tan verdoso y el aire que corría entre los árboles era fresco y olía a aire puro.
Sacamos las cosas mientras que Emanuel fue a la cabaña de bienvenida a conseguir dos cabañas, una en donde dormiríamos nosotras y otra donde se alojaría el.
 En seguida q terminamos de sacar las cosas del auto volvió con dos llaves y nos entrego una a nosotras.
  Quedamos en que cada cual iría a instalarse y luego nos reuniríamos en el muelle que había cerca de la cabaña que nos tocaba a nosotras.
   Luego de organizar nuestra cabaña nos fuimos al muelle como habíamos quedado, llevamos una gran linterna, ya que estaba por oscurecer, iluminaba lo suficiente como para colocarla en medio de la ronda.
_ ¡Que hermoso es estar aquí! Exclamo Ross
_ Si que lo es. Dijo Melanie con una sonrisa
_ Si. Opiné
_ Hola de nuevo chicas. Dijo Emanuel acercándose a nosotras  con un caminar relajado y con sus manos en los bolsillo de los yins; y en su rostro casi dibujaba una sonrisa
_Hola. Dijimos ambas al unisonó.
  Como estábamos en el medio del muelle quisimos ir un poco más hacia delante.
 Ya hecha la ronda colocamos la linterna en medio y decidimos ponernos a contar historias de terror antes de cenar en nuestra cabaña.
_ ¡Vamos a contar cuentos de miedo! Dijo Ross entusiasmada.
 Estuvimos bastante tiempo contando varias historias de terror. Más tarde cuando nos dio apetito nos fuimos a nuestra cabaña.
Al llegar a la cabaña sacamos las hamburguesas de la heladera listas ya para cocinarlas. Mientras yo las preparaba, Melanie preparaba ensalada de lechuga, Ross preparaba la ensalada de tomate y Emanuel ponía la mesa.
 Después de que cenamos y limpiamos la cocina Emanuel se fue a su cabaña para poder dormir, y a nosotras nos dio mucho sueño así que también nos fuimos a dormir.
 A la mañana siguiente me desperté muy bien, esa noche no tuve ningún sueño extraño.
 Nos levantamos todas y entre todas preparamos el desayuno igual como preparamos la cena.
 Emanuel nos acompaño en el desayuno.
 Al terminar quisimos dar un paseo por el camping y como no volveríamos hasta después del mediodía llevamos la comida para hacer un pikni. El paseo estuvo muy lindo; era estupendo sentir la frescura del aire.
 Cuando regresamos estábamos todos cansados así que nos tomamos una pequeña siesta. Al despertarme vi que Melanie y Ross seguían dormidas, y no quería hacer ruido para que no se despertaran, entonces me fui al muelle. Me senté y ahí estuve un rato, hasta que Emanuel apareció y me acompaño.
_Hola Helen. Dijo sonriéndome.
_Hola. Respondí
_¿Qué haces?
_Nada, solo estoy aquí sentada.
 Estuvimos unos minutos en silencio.
_Ya que estamos aquí ¿Por qué no aprovechamos para conocernos?
_De acuerdo, ¿Quién empieza?
_Yo te hago preguntas y tu respondes, cuando termine te toca.
_Bueno, entonces ¿Qué quieres saber?
_¿Qué piensas de la academia?
_No me gusta, aún no me acostumbre a ese lugar.
_¿Entonces porque viniste?
_Mis padres dijeron que necesitaba salir a otros lugares, conocer más personas, tener amigos en otros lugares.
_Tu no estuviste de acuerdo con eso, ¿No es así?
_No, yo nunca estuve de acuerdo con venir a la academia. Me gustaba mucho mi antigua escuela y en realidad apreciaba un montón a las personas que me rodeaban.
_ Emm, ¿Cuál es tu música favorita?
_ Me gusta escuchar rock, escucho mucho  Coldplay
_ ¿Lees libros?
_Si, leo mucho los libros de novelas románticas como las de Shakespeare.
_ ¿Qué estación del año te gusta?
_Me gusta el verano.
_¿Qué es lo que más te gusta hacer?
_Me encanta tocar el piano, amo tocar; es como que puedo expresarme a través de el, amo la sensación que tengo cuando toco.
_Háblame sobre tu familia.
_ Bueno, en donde vivo solo están mis padres y me llevo  muy bien con ellos; el resto de mi familia vive en otros lugares y no los veo tan seguido, a los únicos que veo bastante son a los padres de mi mamá.
 Mi padre traba como fotógrafo así que viaja bastante pero siempre tiene tiempo para nosotras, mi madre es profesora de inglés; los días que trabajan ambos como algunos fines de semanas se quedarme sola en casa ya que no tengo hermanos.
  Ahora me toca preguntar a mí, yo ya te dije todo lo que tienes que saber.
_Esta bien, adelante.
_Bueno, háblame de ti.
_Leo de todo un poco, de música escucho de todo, me gusta mirar películas, me gusta el invierno y me gusta mucho escribir.
_ ¿Y qué escribes?
_Poemas.
_Háblame ahora tu de tu familia.
_No hay mucho que contar, mis padres murieron en un accidente automovilístico así que quedamos nada más mi hermana y yo, tíos no tenemos porque nuestros padres no tenían hermanos y mis abuelos fallecieron antes de que ocurriera el accidente.
Al escuchar eso no pude evitar sentirme algo triste por el y Helen, no me imaginaba lo doloroso que pudiera ser aquello, el no tener a nadie de su familia, al menos se tenían uno al otro para apoyarse en todo y tratar de sobrevivir con aquello día a día.
 No supe que decir, lo único que salió de mi fue:
_Lo siento mucho.
_Gracias
Después de aquello más tarde nos juntamos para cenar como la noche anterior.
 Al día siguiente durante la mañana nos juntamos a desayunar y después ordenamos nuestros bolsos para volver a la academia.
Cuando nos estábamos por ir miré a Emanuel a los ojos y no se si fue por lo que dijo o que fue, pero parecía que veía dolor en sus ojos y no pude evitar sentirme mal por el y por Helen.
 Ahora que sabia algo más del hermano de mi amiga comenzó a agradarme, quien sabe tal vez hasta seamos amigos al igual que con Helen.

viernes, 15 de abril de 2011

Planeando el campamento(sexto capitulo)

Desperté gritando; por suerte nadie me holló lo suficiente como para despertarlos y luego vinieran hacia acá.
 Me levante de mi cama y me fui a dar una ducha ya  que todavía tenia tiempo antes de irnos.
 Me puse una bata y fui a la galería para ver como estaba el clima. La brisa era fresca y las hojas de los arboles de distintos tonos; ya que estábamos en abril.
 Subí de nuevo a mi habitación para cambiarme, me puse unos vaqueros y una camiseta con un buzo de lana fina.
 Tres golpecitos despacio sonaron a mi puerta, era mi mamá.
_Buenos días cielo, ¿Estas listas para irnos?
_Si, ¿Ya nos vamos?
_Si, ya hay que empezar a subir las maletas al auto del abuelo. Decía mientras se retiraba de mi habitación.
_Esta bien, voy en un momento.
 Estaba por tomar mi maleta para llevarla al auto y de repente me acuerdo del sueño que tuve.
 “Estaba en uno de los pasillos de la academia; era unos de los pasillos que estaban cerca de mi habitación, pero estaba mirando del lado opuesto al que se va hacia ella.
  Siento un presentimiento espantoso de que algo malo ocurriría y comienzo a correr por el pasillo hasta llegar a las escaleras que me llevaban al salón. Comienzo a bajar las escaleras con toda la rapidez posible, mientras que mi respiración se agitaba.
  Me sentía congelada, no creí que en el otoño fuese tan frio ahí dentro.
 Estaba muy asustada debido a aquel presentimiento.
 Llegue al salón y me detuve en medio, miraba para todos lados; todo estaba oscuro solo había una mínima cantidad de luz de la luna que atravesaba las ventanas.
  Vi una silueta que venia corriendo y instantáneamente me gire para seguir corriendo, pero me tropecé con mi propio pie y caí”.
   Luego de eso fui a colocar la maleta dentro del auto y me metí dentro de el. Una vez todos listos el viaje hacia el aeropuerto comenzó.
  Cuando llegamos nos despedimos de mis abuelos.
  _Adiós abuela.
_Adiós querida, que te vaya bien. Nos despedíamos una a la otra con un fuerte abrazo.
_Adiós abuelo.
_Adiós cielo, que te siga yendo bien en la academia.
 Mientras mis padres se despedían de mis abuelos yo me encargue de sacar las maletas del baúl del auto.
  Ya era hora de irnos así que nos subimos al avión, como era muy temprano y no dormí muy bien; me dormí durante el viaje, esperaba que recuperara el sueño perdido, porque digamos que el vuelo era un poco largo ya que yo vivía en  Mar del Plata, el viaje era de cuatro horas así que debía aprovechar.
   Cuando llegamos me sentí un poco mareada, aún seguía media dormida; encima todavía me quedaban unos minutos más de viaje en auto, porque de aquí teníamos que pasar por casa para buscar mi bolso y ponerme mi uniforme antes de irnos al internado.
   Durante el pequeño viaje solo cerré mis ojos, no me dormí debido a que el trayecto del aeropuerto hasta mi casa no era lo suficientemente largo como para que me pueda alcanzar a dormir.
 _Bueno, hemos llegado a casa. Dijo mi madre mientras salía del auto.
_Mejor me apresuro a ponerme el uniforme, no quiero llegar tarde. Salí del auto rápido, abrí la puerta que estaba trancada y subí mi habitación. Sentí que alguien se acercaba a mi puerta, mi madre toco unos golpecitos para llamar mi atención y entro.
_Cielo, puedes quedarte, no hay problema; el plan era que no valles hoy ya que estas muy cansada y no te daría el tiempo suficiente. Acuéstate a dormir un poco; hoy no vas a la academia.
_Esta bien mamá; gracias.
_No hace falta que me agradezcas, además estoy segura que anoche te dormiste tarde; cuando todos nos fuimos a dormir tu te quedaste en el living con tu abuelo, y de seguro que se quedaron hablando.
_Si.
_Te dejo para que puedas descansar tranquila.
_Bueno. Salió de mi habitación y cerro la puerta detrás de ella.
  Baje las escaleras y vi mi maleta cerca de la puerta; la lleve hasta mi cuarto y busque mi pijama en ella, me la puse y me acosté.
  Me desperté muy  relajada, por suerte no soñé nada de nada o al menos eso creía por lo que no me desperté agitada, gritando o asustada.
  La claridad del día traspasaba las cortinas, pero con menos intensidad de lo normal; o estaba nublado, o era demasiado tarde.
  Me levante de mi cama y fui directo hacia la ventana, abrí las cortinas y vi que el sol no estaba. Mire el reloj eran las seis y media de la tarde.
  Como podía ser que halla dormido tantas horas.
   Baje las escaleras y no había nadie en el living ni en el comedor, solo había una nota en la mesada.
   Cielo:
      Tu padre está en su trabajo y yo me fui a  dar clases, espero que estés bien; sabes que no era mi intención dejarte sola pero teníamos que trabajar.
 Besos, espero que no te importe.
                                                                Mamá.

  No tenia ganas de hacer absolutamente nada. Me iba a prepara el desayuno; me iba a hacer un café y unas tastadas.
  Mientras el café se hacia en la cafetera me fui a mi cuarto a buscar un acolchado o una frazada para taparme mientras este en el sofá.
  Cuando termine de preparar todo me fui al sofá con mi desayuno y prendí la tele, me puse a mirar Gossip Girl después.
 Cuando termine desayunar y lavar todo me recosté un reto más en el sofá; y después de un rato me fui a dar una ducha.
  Luego de la ducha mamá llego junto con mi papá, y ella se puso a cocinar mientras que mi padre estaba aprontando sus maletas para otro viaje que tenia, le dieron un trabajo para que haga en Francia, así que ya mismo debía salir de viaje junto a su jefe. No me gustaba cuando se iba, pero ya comenzaba a acostumbrarme por tantos viajes que tenia que hacer.
  Mi madre y yo cenamos y luego acompañamos al aeropuerto a mi padre, cuando volvimos nos fuimos a dormir; porque al otro día debíamos levantarnos bastante temprano.
  Al día siguiente descanse mucho mejor que la noche anterior, pero tuve el mismo sueño.
  Ya tenia el bolso listo para irme ya que no había tocado el bolso para nada; solo saque mi uniforme y me lo puse.
  Me peine y después baje a desayunar con mi madre.
  Cuando llegamos a la academia vi a Melanie y a Ross enfrente, estaban hablando. Nos despedimos mi mamá y yo como hacíamos cada vez que me dejaba aquí.
 _¡Hola Helen! Ambas me saludaron con una sonrisa y un gran abrazo; obvio me preguntaron porque falte ayer, también me hicieron contarles como estuvo mi viaje y que fue lo que hice en New York.
 El resto del día fue completamente como siempre igual que el miércoles y jueves; excepto que durante las noches tenia el mismo sueño que tuve aquella noche en la casa de mis abuelos.
  “Estaba en uno de los pasillos de la academia; era unos de los pasillos que estaban cerca de mi habitación, pero estaba mirando del lado opuesto al que se va hacia ella.
  Siento un presentimiento espantoso de que algo malo ocurriría y comienzo a correr por el pasillo hasta llegar a las escaleras que me llevaban al salón. Comienzo a bajar las escaleras con toda la rapidez posible, mientras que mi respiración se agitaba.
  Me sentía congelada, no creí que en el otoño fuese tan frio ahí dentro.
 Estaba muy asustada debido a aquel presentimiento.
 Llegue al salón y me detuve en medio, miraba para todos lados; todo estaba oscuro solo había una mínima cantidad de luz de la luna que atravesaba las ventanas.
  Vi una silueta que venia corriendo y instantáneamente me gire para seguir corriendo, pero me tropecé con mi propio pie y caí”.
  El jueves después del almuerzo nos juntamos en nuestro apartamento para organizar el campamento del fin de semana.
 _Saben lo que podemos hacer, no duérmanos en carpas porque no va a entrar todo; va a quedar muy poco espacio con los colchones y los bolsos. Mejor vamos a un camping y alquilamos dos cabañas. Hay uno que esta bastante cerca de aquí, ese camping es hermoso. Decía Ross.
_Para mi va a ser mejor hacer eso. Opine, viendo que era mucho más conveniente que dormir en carpas.
_Si para mi también; encima que esta pronosticado lluvia para el sábado a la noche y el domingo a la mañana, y si dormimos en carpas y llueve cuando tenemos que junta el trabajo que va a ser.
_Entonces todos estamos de acuerdo, ¿Alquilaremos cabañas? Preguntó Emanuel, que también iba con nosotros al campamento.
_Si. Contestamos todos a la vez.
Luego de eso cenamos todos juntos en nuestro departamento; y después cada uno iría a aprontar su bolso para el campamento. Mientras cenábamos nos dividíamos entre todos cuanto debía poner cada cual para poder pagar entre todos las cabañas más los días que íbamos a estar. A cada cual le toco doscientos cincuenta.
 Al terminar de cenar, nos ayudamos entre todos a limpiar; ese día y esa noche parecíamos mucho más unidos, como verdaderos amigos y eso era muy agradable.
 Cuando terminamos Ross y yo nos despedimos de Emanuel. Como quedaban unos quince minutos Melanie iba a acompañar a su hermano y yo la acompañaría a Ross.
_Espero que el campamento este bueno, porque en realidad me entusiasme bastante con la idea. Decía Ross con una enorme sonrisa, dando palmaditas y casi dando pequeños saltitos.
_Si yo también. Cosa que era verdad ya que a mi me gustaba acampar.
_Bueno Helen te veo mañana. Buenas noches, que descanses bien. Se despedía dándome un fuerte abrazo.
_Nos vemos Ross. Buenas noches, tu también descansa bien.
 Lugo de aquello me fui a dormir, estaba bastante cansada.
 A la mañana siguiente desperté bien descansada, solo que aún seguía teniendo el mismo sueño como si me quisiera decir algo.
 Por otro lado estaba contenta hoy era viernes y el día en que nos íbamos de campamento.

martes, 5 de abril de 2011

Viaje a Buenos Aires(quinto capitulo)

Al llegar a la salida vi a mis padres en su auto esperándome.
  Mi madre salió del auto en cuanto me vio para poder saludarme, mi papá hizo lo mismo.
_Hola mi cielo, ¿Cómo estas? ¿Lista para irnos de viaje? Mamá me daba un fuerte abrazo y besaba mis mejillas.
_Hola mamá, que bueno verte de nuevo. Estoy muy bien y lista para irnos los tres juntos a ver a mis abuelos. ¿Cómo estas tú?
_Muy bien hija, contenta de verte a ti también.
_Hola mi niña; que bueno que ya llego el fin de semana, así ya estas con nosotros. Papá me abrazo como si hubieran pasado meses en vez de una semana sin vernos.
_Sí; yo también quería que ya llegara el fin de semana para verlos a ustedes.
_Bueno, ya nos saludamos bastante, creo que es hora de irnos o perderemos el vuelo.
_Iremos a casa a buscar las maletas o ya nos vamos directo al aeropuerto.
_Nos vamos directo al aeropuerto. Contesto papá.
_No te preocupes por tus maletas cariño, yo te la hice con todo lo que te gusta.
_Gracias mamá.
_Mejor apresurémonos antes de que perdamos el vuelo. Dijo mi padre, ya desde la cabina del conductor.
_De acuerdo.
 Mi madre se giro para sentarse junto a el, mientras que yo abrí la puerta trasera y me acomode en mi asiento.
 Se me hacia que el viaje iba a ser más largo que el del anterior fin de semana, así que saque mi reproductor mp 3 de mi bolso, me puse mis auriculares y lo encendí.
 Ya con la canción Stay; del artista Hurts sonando en mi reproductor, solo trataría de relajarme un poco y si es posible de dormirme durante el viaje.
 Parecía que mi plan había funcionado.
 De pronto comencé a escuchar a una mujer llamándome a lo lejos.
_Helen; Helen; Helen.
 La voz de aquella mujer se fue intensificando cada vez más, hasta que reconocí su voz, era mi madre.
 Me di cuenta de que en el camino me quede dormida y ahora ella intentaba despertarme.
 _ Helen; cariño despierta, ya hemos llegado al aeropuerto.
_Ya estoy despierta mamá.
_Pues que bueno que ya estés despierta, porque los pasajeros de nuestro vuelo están a punto de abordar.
Intervino mi padre que estaba fuera del auto junto a mi madre. Salí del auto y tome mi maleta que estaba en el baúl.
 Aún me sentía algo dormida, pero consiente.
 Dejamos que suban las maletas y fuimos a entregar el pasaporte.
 Esperaba poder dormir un poco más, me sentía muy cansada todavía.
 El viaje me pareció eterno; sin embargo fue de solo dos horas. Al bajarnos del aeropuerto nos pusimos a buscar a mis abuelos, según mi mamá ellos les dijeron que nos pasarían a buscar.
 Mis abuelos se llamaban Claris y Darío; ellos siempre fueron muy buenos conmigo, cuando era niña sabia venir de vacaciones por unos días; me la sabia pasar fenomenal.
  Estuvimos un par de minutos buscándolos hasta que los encontramos.
_Hola Helen; mira que grande estas. Mi abuela me abrazaba con fuerzas.
_ ¡Hola abuela!
 En verdad estaba contenta de hacer ese viaje; seguro que me la iba a pasar bien.
 _ ¡Hola mi princesita! Dijo mi abuelo dándome un abrazo. _Tanto tiempo sin verte.
_Hola abuelo, ¿Cómo has estado todo este tiempo?
_Muy bien, ¿Y tú? Te extrañe mucho.
_muy bien. Yo también los extrañe mucho.
 Después de que nos saludáramos nos fuimos a la casa de mis abuelos.
 Cuando entre me maraville, no era la primera vez que venia, pero era tan hermosa y me hacia recordar cuando era niña que siempre que entraba a ella, me quedaba mirándola por un momento; apreciando la belleza de esa casa marroquí. Era enorme, de color blanca por fuera y por dentro de distintos tonos cada habitación, pero con unos colores claros que hacían inspirar tranquilidad a pesar de ser una ciudad.
 Mi lugar favorito de la casa era la sala, tenía unos sofás de color rojo, varios cuadros colgados en las paredes que pintaba mi abuela, tenía un piano en uno de los rincones, en medio del techo de la sala un gran candelabro, una chimenea para los días helados en invierno, un plasma encima de ella y el piso estaba cubierto por una alfombra roja.
  En las cenas familiares que se hacían en su casa siempre tocaba el piano cuando me lo pedían, y a veces lo hacia por las tardes solo por diversión.
 También me gustaba su jardín, era grande; con un montón de rosas de todos los colores que se podían imaginar, podía parecer raro, pero hasta tenía  rosas de color negro, eran mis favoritas y lo seguían siendo hasta ahora; también tenía una fuente en forma de un angelito en medio.
  Antes de llegar al jardín, en la parte trasera de la casa tenían una galería en donde sabían cenar o hasta tomar el té. Y en frente a ella había una piscina.
  Cada cual fue a dejar sus cosas a su habitación; me di una ducha para relajarme un poco, fue muy incomodo dormir en el auto y en la avión; quede un poco dolorida de la espalda.
  Tuvimos un almuerzo muy bueno; la abuela no fue la que cocino, tenían empleadas que trabajaban para ellos. Charlamos sobre un montón de cosas, sobre el trabajo de mis padres y de mis abuelo, de cómo me iba a mi en la escuela; a donde viajaron en las vacaciones de sus empleos, también sobre la nueva reunión que pensaba hacer mañana con todos nuestros familiares.
  Luego del almuerzo decidí que estaría bien dar un paseo por Buenos Aires. Fui a unos de los parques más cercanos; era muy Hermoso, había bastantes palomas, como el parque estaba cerca del cine decidí mirar la cartelera por si viniéramos al cine.
  Cuando volví a casa de mis abuelos, mis padres y ellos estaban sentados en la galería.
 Yo subí a mi habitación a darme una ducha y prepararme para la cena.
 Hoy; antes de que saliera a caminar mi abuela me dijo que iríamos a cenar a un restaurante.
  Me puse una musculosa con vuelos de encaje negros y un yin.
  Cuando baje al living solo estaban mis abuelos; de seguro mis padres se estaban preparando para irnos a cenar.
  Nos quedamos sentados esperándolos, mientras mi abuela me enseñaba unas fotos que tenia de cuando yo era  prácticamente un bebé.
  Luego de la cena, al volver a casa estaba muy exhausta así que ni siquiera espere a decir buenas noches; sabia que no les importaría que no se las diera, estaban muy entretenidos y sabían que estaba muy cansada.
  Cuando llegue a mi habitación tome la pijama y me la puse, hice la misma rutina de siempre hasta que finalmente me fui a la cama.
 “Aparecí de la nada en un bosque; lleno de inmensos arboles; estaba frente a un lago. Era de noche.
  Cuando mire detrás mío vi carpas armadas; eran y todas ellas formaban un circulo muy abierto; en medio note que había una fogata que poco a poco parecía ir apagándose.
  Alrededor de la fogata aparecieron cuatro adolescentes; que hablaban y reina entre ellos. Parecían no notar mi presencia allí, así que comencé a acercarme despacio hacia ellos.
 Cuando di tan solo un par de pasos más hacia el lugar, inmediatamente recocí los rostros. Éramos Ross; Emanuel; Melanie y yo.
 No podía creer que me estaba viendo a mi misma; era obvio que tenia que ser un sueño, porque que yo sepa no tenia una gemela o un clon.
 La fogata se termino de apagar del todo, en ese momento note que todos se levantaron y cada uno tomo una dirección por su cuenta; pero yo me quede paralizada. Me quede mirando a mi misma sin saber que aria en ese momento; vi que alguien se acercaba a mi; pero yo no me daba vuelta hacia esa persona, parecía que por más que sintiera la presencia de alguien no me quisiera dar vuelta; en mi cara reflejaba miedo.
  El chico que se encontraba detrás de mi  de repente tomo m i codo…”
   Cuando desperté, lo primero que cruzo por mi mente fue que no quería tener más esos sueños sin sentidos y absurdos.
    A partir de ahí el resto del día fue normal, tuvimos la reunión con toda mi familia como lo planeo mi abuela y durante esa noche dormí muy bien. El domingo también fue normal, excepto por la noche; luego de la cena me quede en el living junto a mi abuelo, solo nosotros quedábamos despiertos, estaba bastante aburrida y no tenia sueño.
_ ¿Que te pasa querida? Pregunto mi abuelo.
_Nada, es solo que estoy un poco aburrida.
_Bueno, si estas tan aburrida, te podría contar una historia que no se la he contado a nadie.
_Abuelo, ya estoy un poco grandecita como para cuentos, ¿no?
_ ¿Pero quien dijo que era solo un cuento?, ¿O que era un cuento infantil? Este no es un cuento, es una historia que se comentaba cuando era joven; y no es infantil, es de terror.
_Bien, estoy tan aburrida que acepto, escuchare tu historia.
_Bueno, entonces comencemos. Dijo, mientras hacia una mueca como si tratara de recordar algo y luego miro a su alrededor como fijándose si había alguien. _ En el año 1.975, yo tenia unos 15 años. En esa época se sabían hacer grandes bailes, y siempre estaban presente las familias más alta de la sociedad, por supuesto.
  Aquel baile que hicieron aquella fría noche del cinco de junio era un baile de mascaras. Allí había ido el joven llamado Lenon Berchied, formaba parte de una de las  familias de la alta sociedad, el estuvo hasta casi las tres de la madrugada. Recuerdo bien que yo mismo lo vi que andaba bailando con una dama aquella misma noche.
  El no se fue a una hora apropiada, había muchos ladrones y asesinos. Al día siguiente del baile lo encontraron muerto, no hubo testigos que estuvieran en ese momento para saber lo que le había sucedido, decían que había sido atacado por algún animal; por la mordedura de que tenia en el cuello, pero nadie se imaginaba que clase de animal podía haber sido como para matarlo con tan solo una mordida. También se percataron de que su cuerpo no tenía una sola gota de sangre.
 Otros que eran supersticiosos decían que era posible que fuera un vampiro.
-Bueno abuelo interesante tu historia pero ya me dio sueño y será mejor que me valle a dormir, además mañana tengo clases, eso quiere decir que debo levantarme temprano. Me levante del sofá para encaminarme a mi dormitorio.
_Espera un momento, solo quiero decirte que ahora que estas lejos de tu casa ten mucho cuidado, a veces las cosas no son lo que aparentan. No se porque te han mandado a un internado; estabas muy bien en tu antigua escuela. Eso era todo, descansa bien cielo.
_Buenas noches abuelo. Dije mientras me daba media vuelta para ir a dormir.
 Esperaba que esa noche durmiera sin pesadillas ya que mañana me tendría que levantar más temprano que los días anteriores para poder viajar y luego ir al internado.
 Iba a ser un día muy agotador.

lunes, 4 de abril de 2011

EL campamento(cuarto capitulo)

 Cuando me desperté vi que Melanie estaba terminando de colocar la mesa para el desayuno.
_Buenos días Helen, ¿Cómo dormiste? Parece que tuviste una pesadilla.
_Buenos días, Dormí bien, al menos no me siento cansada ¿Pero porque dices que parece que tuve una pesadilla?
_Bueno; porque dabas vueltas en la cama y susurrabas muy bajo “no”, pero a la vez parecía un  grito muy bajito. Sonreía y me miraba, como burlándose de mi o más bien como si le divirtiera eso.
 Me levante y fui directo a lavarme la cara, luego me senté a la mesa a desayunar junto a Melanie.
 _ ¿Y bien? Dijo Melanie, mientras expandía mermelada sobre su tostada.
_ ¿Qué? Pregunte porque no tenia idea de lo que quería.
_ ¿No me vas a contar sobre que se trataba tu pesadilla? Mordisqueando la tostada.
_ La verdad, es que ni me acuerdo de que se trataba. Mentí con toda intención; no quería contarle sobre que se tratara, no lo quería hacer porque me parecía que era algo estúpido, creo que nadie tenia pesadillas como las mías; no lo iba a hacer, no se lo diría a ella ni a nadie.
_Esta bien, eso es normal, yo me olvido casi todos lo sueños que tengo.
 Cuando terminamos Melanie me dijo que ella lavaría todo; así que me fui a buscar a Ross para ir a clases juntas, ambas estábamos en música.
 La clase paso más rápido de lo que pensé y pronto estuve dirigiéndome hacia mi próxima clase, francés.
La clase de francés me parecía interesante, siempre me llamo la atención, antes soñaba con que algún día utilizaría ese idioma en aquel país tan hermoso, y lo hice; el año pasado fuimos a visitar a mi abuela que vive en París, me la pese muy bien.
Luego de que terminara la clase de francés me dirigí a mi última clase, natación, no me gustaba mucho pero esta clase en verano tiene sus ventajas.
En menos de lo que pensaba ya estaba en camino de nuevo a mi departamento.
  Llegue y vi a Melanie sirviendo el almuerzo.
 _¡Hola! Sonreía muy abiertamente mientras servía.
_Hola, veo que estas de tan buen humor que casi estas saltando.
_Sí, oye, tengo que proponerles algo a ti, y a Ross.
Mientras tiraba mi bolso sobre mi cama me preguntaba que era lo que nos iba a proponer, la verdad que eso me izo sentir mucha curiosidad.
_ ¿Qué propuesta? Ansiosa por saber, pregunte.
_Se los diré uno de estos días a ambas.
_Esta bien.
 Almorzamos espagueti con salsa, me encanto, Melanie era muy buena cocinera, hasta había echo un postre, un coctel de frutas.
 Por primera vez se quedo en el apartamento durante la tarde, nos  pusimos a escuchar un poco de música que ella tenia mientras preparábamos juntas unos mates.
_Oye, ¿Porqué no fuiste a visitar a tu hermano?, digo; todos los días lo ibas a visitar.
_Bueno; el tenia otras cosas que hacer, trabajos prácticos.
_ me parece que pronto tendremos bastantes trabajos para hacer, parece que a todos les están dando y solo quedamos nosotros.
_Sí, creo que tienes razón.
_Así que hay que disfrutar las tardes libres de tareas y trabajos prácticos, porque se me hace que pronto se nos acabaran. Nos reímos juntas.
_ ¿Qué te cuentas de nuevo Helen?
_ Tal vez este fin de semana viaje con mis padres
_ ¿De verdad?; ¿A dónde?
_Sí; iremos a visitar a unos parientes en New York.
_Eso es estupendo, espero que la pases muy bien.
_Gracias; yo también lo espero ¿Y tú?, ¿Qué te cuentas de nuevo?
_Bueno; este fin de semana pensamos en relajarnos con mi hermano en casa, o tal vez vallamos de campamento, pero no creo, no me divierte mucho, no a menos que sea en una cabaña y no en carpa; odio tener que estar armando esas cosas, te hacen perder tiempo.
_A mi me suena divertido; cuando era pequeña sabia ir de campamento con mis padres y algunos familiares más, siempre llevaban a alguien de mi edad para que pudiera divertirme; pero la verdad nunca fue necesario, me encantaba caminar por el bosque o sentarme seca de un lago a arrojar piedras.
_Bueno; lamentablemente yo no soy de esas persona. Sebas tú ¿Quieres?
_Esta bien; no hay problema.
 Nos fuimos a sentar en el living y prendimos la televisión para ver que había.
_ ¿Vas a ir a visitar a Ross?
_Me gusta visitarla; pero también me gusta quedarme, a veces iba para no estar sola; pero como ahora no salís, podemos invitarla a Ross a que venga.
_Sí, claro.
_Bueno, entonces me voy a llamarla. Me pare y abrí la puerta para dirigirme hacia el apartamento de Ross. “Espero que no este ocupada; seria agradable pasar el tiempo las tres juntas”. Pensaba en mi interior
Golpee la puerta y Ross grito:
_Pasa.
_Hola Ross; ¿Estas ocupada?
_No, por suerte hoy no; ya termine todas mis tareas y trabajos.
_ ¿Queres acompañarnos a mi y a Melanie? Hoy no fue a visitar a su hermano y estamos en el living tomando mates.
_Esta bien; vamos.
Todas teníamos algo para contarnos, no podía creer que en tan solo unas semanas me hiciera amigas; eso me sorprendió, ya que me cuesta mucho hablar con desconocidos, pero ahora Ross y Melanie ya no eran desconocidas, eran mis amigas.
_ ¿Les gustaría ir de campamento? De repente pregunto Melanie.
_A mí siempre me gusto; hace mucho que no voy a acampar, antes sabíamos acampar con todo mi grupo escolar de año.
_A mi me encantaría; eso me aria recordar a mis campamentos de mi infancia.
_ ¡Perfecto!; entonces ¿Les gustaría realizar un campamento uno de estos fin de semanas?
_Así que esa era la propuesta que nos tenias para hacer a mi y a Ross.
_Sí; eso era. Dijo entre risas.
_Bueno, pero este fin de semana no puede ser porque me voy de viaje con mis padres.
_ ¿A donde te vas, Helen? Pregunto curiosa; ya que a ella yo no le  había dicho el plan de mis padres y el mío de irnos a visitar a nuestra familia.
_Nos iremos a Buenos Aires a visitar a los padres de mi mamá.
_Que genial Helen. Parecía sorprendida por mi viaje, por su tono de voz. Entonces será el fin de semana después de tu viaje; ¿Qué les parece?
_Perfecto. Opinó Melanie.
_A mi me parece bien. Dije pensando en lo que Melanie me había dicho, a ella no le gustaban los campamentos. No entendía, si no les gustaban ¿Por qué esta planeando?
 Estuvimos un rato charlando; hasta que llego la hora de que tengamos que cenar. Por primera vez Ross ceno con nosotros en nuestro departamento, fue muy divertida nuestra cena de amigas.
 Cocinamos entre las tres, preparamos unos ricos ñoquis caseros con salsa.
 Mientras comíamos comenzamos a pensar en donde acamparíamos.
_Yo estaba pensando ir a un camping y pagar el alquiler de una cabaña, seria más cómodo. Dijo Melanie mientras pinchaba unos ñoquis con su tenedor
 El jueves fue un día muy tranquilo, hasta hubo profesores que no vinieron por cursos que tenían fuera de la academia; como siempre almorzamos juntas, solo que esta vez comimos en las mesas de afuera y Ross, y Emanuel también estuvieron ahí con nosotras.
 Como terminamos un poco más temprano y Melanie estaba todavía en clases trate de relajarme un poco.
 Coloque en el equipo de música un cede relajante y me acosté un rato en mi cama; fue estupendo, las pocas horas que en realidad tenia se convirtieron en casi un día entero, y antes de que Melanie llegara me dio tiempo de prepara la cena ya que estuvo un rato con Emanuel. Prepare sándwiches de queso fundido; le mande un mensaje de texto a Melanie que la cena ya estaba, justo como me lo había pedido; que le avisara cuando hiciera la cena.
 Mientras cenábamos nos la pasamos charlando, sobre todo tipo de cosas que se nos ocurriera.
 En menos tiempo de lo que pensé llego el viernes.
 Desperté antes que Melanie y tome una ducha; no tenía ganas de esperar a desayunar hasta que Melanie se despertara, así que sin pensarlo cuando termine de arreglarme para el cole me hice unos panqueques, y de paso también les prepare unos a Melanie.
 Me di cuanta de que cuando desperté apague la alarma del despertador, así que mire el reloj para ver si ya era hora para despertar a Melanie; eran las seis am.
 _ Melanie, despierta, es hora de desayunar. Le susurraba al oído. Se despertó fácilmente.
 El resto de la mañana fue aburrido, pero por suerte paso rápido.
 Al terminar las clases fui a mi habitación por mi bolso, el mismo que lleve el fin de semana anterior. Me despedí de mis amigas y fui casi corriendo a la salida de la academia, estaba ansiosa por viajar a Buenos Aires.

miércoles, 30 de marzo de 2011

¿Sueño o realidad?(tercer capitulo)

 Salí del auto y me encamine rápido a mi dormitorio. No había muchos alumnos afuera debido a que sobre llegáramos teníamos que ir a buscar nuestros útiles escolares.
 Sentí que había chocado fuerte a alguien así que de inmediato me di vuelta para disculparme y esperaba que no se le hubiera caído nada por mi culpa, a mi se me callo unos libros de la escuela que había llevado a casa para repasar la clase, cosa que no hice porque era muy fácil.
_ ¡Ho! Discúlpame, no te vi, de verdad lo lamento. Se disculpaba un chico alto, de cabello negro con rulos y ojos celestes. Era muy lindo.
_No, está bien, no hay problema fui yo la que te choco.
 Se agacho a levantar mis libros y me lo dio.
_Aquí tienes.
_Gracias.
_De nada. Me llamo Emanuel. Extendiendo su mano para saludarme.
_Yo me llamo Helen. Es un gusto Emanuel. Dije saludándolo como el quería.
_También es un gusto señorita Helen. Mientras sonreía y ambos nos tomábamos de las manos.
_Bueno me tengo que ir, debo buscar mis cosas para las clases.
_Si yo tengo que ir a hablar con alguien. Adiós nos vemos. Mientras se alejaba.
  Estaba a punto de volver a encaminarme hacia donde iba, pero en eso Ross se acerco.
_ ¡Hola! Ya te extrañaba amiga. Decía mientras me abrazaba.
_Si yo también.
_ ¿Como estuvo tu fin de semana?
_Muy bien, me divertí mucho junto a mis padres ¿Y el tuyo?
_También estuvo muy bien nos visitaron mis abuelos.
_Ross me tengo que ir, debo buscar mi bolso para clases. Mientras comenzaba a alejarme despacio.
_Esta bien, entonces nos vemos más tarde.
 Comencé a andar más rápido.
 Cuando llegue al dormitorio sentí más de una sola voz, de seguro era Melanie y su hermano, no me equivoque, cuando abrí la puerta los vi a ambos parados y hablando.
 Antes de que pudiera saludar Melanie lo hizo.
_ ¡Hola Helen! ¿Cómo has estado? Mientras me saludaba con un abrazo, parecía que todos me habían extrañado.
  Vi que el hermano de Melanie estaba de espalda, me pareció familiar
_Hola, la verdad es que he estado muy bien, ¿Y tu?
_Muy bien. Emanuel te presento a Helen Walfor, Helen te presento a mi hermano Emanuel Ruíz. Decía haciéndonos seña de quien era quien, en ese momento se dio vuelta. Era el chico que había chocado está mañana, me sorprendí porque jamás imagine que seria el hermano de Melanie, al parecer también se había sorprendido por su expresión.
_Melanie, creo que no hizo falta que nos presentara. Dijo con una sonrisa.
_ ¿Por qué?
_ Porque está mañana por un pequeño accidente que tuvimos nos conocimos.
_Mira vos, las cosas de la vida. Decía con una sonrisa en su rostro como si hubiera recordado algo gracioso.
_Permiso, yo solo vine a buscar mi bolso para clase. Mientras me habría paso entre ellos que estaban tapando el camino hacia mi cama donde lo tenía.
 Tome mi bolso y me despedí de ellos.
 El resto de la  mañana fue muy aburrida; no le preste atención porque se me aria más lenta de lo que ya se me estaba haciendo.
  Hoy me tocaba cocinar, así que me apresura a llegar antes que Melanie, más tarde tenia planeada salir un poco, tal vez pasear por los jardines de la academia. Todo este tiempo  me la había pasado dentro de la academia, solo tomaba un poco de aire cuando tenía física, y la verdad eso de salir me daría la oportunidad de conocer un poco más la academia por sus alrededores.
  Cociné un espagueti; más tarde el teléfono sonó, era Melanie avisándome que tenía que atender unos asuntos y no podría llegar a almorzar.
 Luego de hacer todo lo que tenia que hacer como lavar los platos, limpiar la cocina y darme una ducha, me fui a buscar a Ross más temprano de lo previsto, ya que estaba sola y me estaba aburriendo.
 Cuando llegue a la habitación de Ross estaba haciendo tareas.
_Lo siento mucho Helen, yo esperaba que vinieras más tarde, puse a esa hora para reunirnos porque tenía demasiada tarea. En su cara se notaba que realmente lamentaba no poder salir con migo. Como no quería distraerla de sus tareas quise irme igual sola a recorrer la academia por las afueras.
_Esta bien Ross; no te preocupes, yo debía avisar que venia temprano. No te preocupes, nos vemos más tarde, igual te pasare a buscar. Algo me dice que mi compañera de cuarto se tardara bastante.
  Me encamine hacia el patio de atrás, no tenia idea de a donde iba a ir, pero trataría de seguir alguno de los senderos.
  Había muchos caminos para tomar; yo elegí el sendero que se escondía entre árboles llenos de flores.
  Como no conocía mucho la academia, era obvio que no tenia idea de adonde me llevaría, pero de todos modos era imposible perderse, ya que cada sendero tenía diferentes tonos de tierra para no confundirse.
  Por lo que sabia, los antiguos directores de este lugar, habían decidido diferenciar los caminos, todo eso había pasado después de aquel accidente.
  La historia contaba que un joven una vez se centro en uno de los senderos. Por lo que descubrieron, el chico escapaba de algo que lo perseguía y hubiera conseguido escapar de confundirse por los caminos. Lamentablemente lo que fuera que lo perseguía lo alcanzo, por culpa de que se había perdido, y lo mato.
 Desde entonces decidieron identificar cada sendero para que aquello no se volviera a repetir de nuevo.
  Comencé a caminar; me llevo a un jardín lleno de rosas, con una gran fuente en medio.
  Me senté por un momento en la fuente hasta que pasara bastante tiempo como para ir por mi amiga. Me empecé a aburrir, así que quise seguir caminando, el camino era largo, entonces seguí el mismo.
   Mientras caminaba se iba haciendo cada vez más oscuro y decidí regresar.
   De repente sentí voces por allí, creí que solo era un producto de mi imaginación y entonces no me importo y lo ignore. Pero en un momento, había partido una rama que había en el suelo y se escucho bastante fuerte como para que las supuestas personas que estaban ahí lo oyeran. Las voces se detuvieron, y en ese momento se me ocurrió que tal vez no era algo que había imaginado, la academia tenia miles de alumnos y cualquiera podía estar ahí.
  Sentí que alguien me perseguía, fue como si estaba viviendo uno de mis sueños. Quise mirar hacia atrás antes de asegurar que alguien lo estaba haciendo, y luego poder correr si así era.
   Mire hacia atrás y vi que alguien se acercaba rápidamente corriendo a lo  lejos. Comencé a correr entre la arboleda que había, no podía ser, era imposible. Estaba viviendo uno de mis sueños, lo malo era que esto era la realidad, y si estaba en peligro no iba a poder despertarme justo en el momento, esto era real y todo podía pasar, solo tenia que correr, correr para salvarme, porque algo me decía que esto no era nada bueno, y estaba segura que la persona que perseguía no era que me quería preguntar algo o hablar conmigo, porque si era así no me iba a estar persiguiendo como lo estaba haciendo.
   Llego un momento en que había llegado a una parte donde había un montón de pinos grandes y altos, que si ibas corriendo buscando algo te dificultaba ver, si lo que sea que buscarías estaba corriendo. Me coloque detrás de uno.
  Sentí que venia corriendo y de repente se detuvo, quise observar para ver hacia donde iba, y así pode escaparme.
  Observe y vi que la persona que me perseguía era un hombre, estaba de espalda hacia el lugar en el que estaba mi escondite; miraba para todos lados tratando de encontrarme; la persona con la que estaba acompañada se acerco hacia el, era una chica. Siguió corriendo tratando de encontrar a la chica que andaba por allí escuchando conversaciones ajenas. Su compañera lo siguió.
  Cuando estuve lo suficientemente segura de que se había alejado lo bastante como para poder escapar; lo hice Salí corriendo en dirección al sendero que me iba a llevar hacia la academia. Corrí, no lo hice tan rápido porque estaba segura de que ya no me seguía, lo había perdido de vista, como el lo hizo conmigo.
  Corrí hasta poder llegar al departamento de Ross, no me importaba si no era la hora planeada en la que quedamos para venir a buscarla para tener un rato como amigas que éramos.
  Trate de calmarme; estaba muy agitada y cansada de correr, no podía dejar que Ross me viera así. Preguntaría que me sucedía y yo no le quería contar por miedo a lo que viví fuera nada más que de mi imaginación; ya que se parecía a uno de mis sueños que sabía tener casi todas las noches. Cuando logre por fin calmarme, golpee la puerta del dormitorio de Ross y espere a que abriera.
_ Hola Helen; pasa. No salude; solo me limite a pasar, quería estar dentro y olvidarme de lo que paso, porque después vendrían las suposiciones equivocadas, que se me quedaban en la cabeza y hasta no averiguar que mis suposiciones eran mentira no paraba, para nada quería que eso sucediera, así que trate de olvidarme y dejaría que me distrajera con Ross, estaba segura de que se me pasaría, al menos eso pienso en este momento y ruego no equivocarme con esto.
_ ¿Llegue demasiado temprano? Pregunte solo para disimular que me preocupaba haberla molestado y que si hubiera sido así me hubiera ido; lo cual no iba hacer eso, tenia que distraerme, quería olvidar aquello, pero de inmediato y empezaría desde ahora.
_No, ya termine, de todos modos si no lo hubiera echo te diría que te quedaras, ya era la segunda vez que venias para ver si me desocupe, no te aria volver de nuevo. Helen, ¿Te encuentras bien? Pareces como nerviosa y cansada, ¿Estas bien?
_Si, si, no te preocupes, de seguro estoy cansada por la larga caminata que di por afuera de la academia, y de los nervios, solo te equivocas, porque en realidad no me siento nerviosa para nada. Sobre lo de estar nerviosa, era verdad, para nada lo estaba, pero lo de que estaba cansada si era cierto.
_ Mmm, bueno,  entonces supongo que no daremos un paseo por afuera, estas cansada y caminar más solo empeorara eso. Sonreía. _Pero, podemos hacer otra cosa claro.
_Si, estoy de acuerdo en hacer otra cosa, y no ir a dar caminatas, mejor lo dejaremos para otra vez, podemos ver alguna película que halla en la televisión.
_Si, estoy segura que debe haber alguna, vamos, prendámosla.
  Ambas nos sentamos en el mini-living y buscamos pelis para mirar. Estuvimos mirando una peli hasta que llego la hora de irme.
_Bueno Ross; nos vemos mañana, ya me tengo que ir; que descanses bien, chau.
 Mientras giraba el picaporte de la puerta dijo.
_Chau Helen, nos vemos mañana.
  Entre en el apartamento muy cansada. Lo único que quería era dormir.
  Vi a Melanie que estaba sentada en uno de los sofás del living mirando una peli en cinecanal.
_Hola Helen. Dijo cuando me vio entrar.
_Hola.
_ ¿Cómo la pasaste junto a Ross?, ¿Salieron a caminar?
_La pasamos muy bien, no, no salimos a caminar; nos pusimos a mirar películas ¿Y tu?; ¿Qué hicieron?
_Nosotros también la pasamos muy bien; salimos a caminar por ahí. ¿Helen ya te vas a ir a dormir? Yo apago la tele.
_Si, ya están por ser las diez.
_Si, tienes razón, entonces también me voy a dormir. Apago la tv mientras que yo tome mi pijama del armario y me fui a cambiarme y lavarme los dientes. Cuando salí del baño Melanie entro en el y yo me fui a acostarme.
  “Estaba caminando por los jardines con Ross. Nos estábamos dirigiendo a los caminos que se adentraban a un bosque.
  Ambas hablábamos y nos reíamos de las cosas que nos contábamos.
  Era de noche, con la presencia de la grande y hermosa luna rodeada de estrellas.
  Hablábamos de todas cosas, de la escuela, de las compañeras y compañeros de clase.
 Cuando nos adentramos al bosque, llegamos hasta un cierto punto que parecía que ya estábamos lo bastante lejos de los jardines. Y de pronto sentimos voces, y sin notarlo de repente nos encontrábamos corriendo muy deprisa, tratando de escapar del hombre que nos perseguía.
  Nos escondimos de tras de unos gigantescos pinos, me gire para decirle a Ross que cuando se fuera el hombre de ahí nos escapáramos, pero Ross ya no estaba.
  Cuando mire hacia el lugar donde estaba el hombre, tampoco estaba, ya no lo encontré
  Eso me preocupo
 Salí de mi escondite y me pare justo en el lugar donde estaba el hombre que nos estaba persiguiendo. Estaba dándome la media vuelta para poder buscar a Ross; no podía irme sola, no podía hacerle eso.
 Justo en ese momento alguien me toma del brazo con fuerza, y veo que es el, la silueta que nos perseguía”

lunes, 14 de marzo de 2011

Primer fin de semana fuera (segundo capitulo)

 A la mañana siguiente nos despertamos al mismo horario, nos preparamos el desayuno juntas y fuimos a clase juntas ya que teníamos la misma clase.
 Cuando las clases terminaron por ese día nos encontramos por los pasillos, ella estaba con lucí unas chicas más, las cuales no conocía, entonces fuimos juntas al apartamento.
 Hoy me tocaba hacer el almuerzo y cena, ya que Melanie había cocinado ayer. Mientras yo cocinaba se puso a mirar tv y estuvo un rato con su celular mandado mensajes, me pareció que los mensajes debieron de ser demasiado cortos por lo que los enviaba y recibía rápidamente
 Mientras ella lavo los platos yo me fui a cambiar. Cuando guarde el uniforme vi que Melanie ya había acabado y se estaba preparando para salir del apartamento por lo que tomo su celular y una chaqueta y los dejo en la silla del escritorio que era lo más próximo a la puerta.
_Helen, yo saldré un rato, volveré unos minutos antes de que se apaguen las luces. Decía mientras tomaba su chaqueta de donde la había dejado y se la coloco, tomo su celular y lo guardo en el bolsillo de su chaqueta.
_Yo también saldré un momento. Dije sonriéndole
 En uno de los recreos de ese día nos cruzamos con Ross y me había dicho que la fuera a visitar si quería.
Ross tenía el apartamento para ella sola, así que debía de tener todo el espacio que necesitaba.
 Esa noche las dos habíamos salido y casi llegamos al mismo horario, yo había llegado unos segundos después que Melanie
 La semana transcurrió rápido, mi primer fin de semana lo pase junto a Ross y a Melanie.
  Ha beses salía al patio a mirar las estrellas o a caminar sola o con Melanie, con Ross sabíamos mirar una peli en su apartamento cuando Melanie sabia decir que llevaría su hermano a que la visitarla a nuestro apartamento, lo cual me hacia sentir mal de solo pensar de nuevo en hablar con otro extraño, o salíamos a un pueblito que había cerca y íbamos a las tiendas o librerías, a veces también salíamos con Melanie.
Las otras dos semanas pasaron rápido, sin que pasara algo interesante y aburrido. Mis padres telefonearon entre las semanas más próximas a la de poder salir.
 Me habían contado que todo andaba igual, pero que iba a ser mejor cuando volviera.
Las demás semanas del  mes fue casi igual que las de más, solo que estaba cada vez más contenta que podría volver este fin de semana a casa.
 El fin de semana había llegado, apronte unas pocas cosas que quería llevar a casa.
Me despedí de Melanie en el salón y luego busque a Ross.
 Cuando salí hacia la entrada de Step Bi Step para buscar a mis padres que de seguro ya estarían esperándome para llevarme este fin de semana de nuevo a casa.
 Mamá salió del auto enseguida de que me vio, y papá la imito.
_Hola mi cielo. Me abrazo fuertemente y me dio un beso en la frente. _No sabes cuanto te he extrañado, vamos, andando hay que sacarte de este lugar por unos días.
_Hola Helen. Me abrazo fuertemente. Pero por más tiempo que mamá, por un momento creí que estaría una hora así.
_Tu madre tenía razón, la casa no es lo mismo sin ti. Mientras me sonreía y sujetaba mis manos entre las suyas.
 Nos subimos al auto, para encaminarnos a casa
  Había extrañado demasiado mi casa,  no podía creer la alegría que tenia por volver.
  El viaje me pareció corto, debió de ser porque todo el viaje me la pase pensando en las cosa que podía hacer cuando llegara.
 Entramos los tres juntos a la casa.
 Era temprano y yo no había desayunado antes de salir de la academia, así que me prepare el desayuno, ya que mis padres habían ya desayunado.
 Cuando termine de prepararme el desayuno me senté a la mesa, mamá se sentó junto a mi para poder hablar
_Cielo, ¿cómo te está yendo en la academia?
__Bien, no me he acostumbrado todavía, estas tres semanas me parecieron un año completo. Le decía mientras me estaba por tomar una cucharada de serial.
_si, ya lo sabíamos, no eres como las demás personas, no te adaptas a los lugares que no te gustan fácilmente a comparación con los que te gustan.
 Trague un bocado de mi desayuno.
_Bueno, papá tenia un poco de razón cuando dijo que tal vez haga amigos. Lo mencione para que al menos se dieran cuenta de que ya no estaría sola y también para que se alegraran un poco, porque el hecho de obligarme a hacer algo que no me gustara o me hiciera sentir mal, no les agradaba mucho, los hacían sentir tan mal como yo o en ocasiones mucho peor.
_Que bien cariño. Dijo mi madre con una nota de felicidad hacia mí.
_Si, es grandioso hija. Decía mi padre gritando un poco, que nos había oído desde el living.
_ ¿Qué hacías los demás fines de semanas? Me pregunto mi mamá curiosa por saber.
_Salía con mis amigas o estaba con una de ellas en la biblioteca.
_ ¿Cómo se llaman tus amigas y cuantas son? Reflejando en su voz lo feliz que estaba por mí.
_Son dos, una de ellas se llama Ross Liandh. Ella es casi igual que yo, le gustan los mismos libros, la misma música y en algunas pelis coincidimos, con ella es con quien se estar en la biblioteca.  La otra chica se llama Melanie Nigshla, es mi compañera de  habitación, es muy unida a su hermano, pasa la mayor parte de su tiempo libre con el, pero en los fines de semana también paso bastante tiempo con nosotras, no se como asía, el de estar en dos lugares todo el tiempo.
 Seguimos hablando un largo tiempo, pero después de que había hablado de Melanie y Ross comenzamos a hablar de lo que había pasado aquí.
 Después de eso me fui a mi habitación a dejar el pequeño bolsito que había traído, en donde tenia libros algunas pelis y un poco de dinero.
 Cuando baje al living para mirar un poco de televisión papá se había ido a trabajar, los fines de semana el día que no trabajaba era el domingo, trabajaba de fotógrafo.
 Y mi madre trabajaba de profesora de ingles.
 Me senté en el sofá, mamá me vino a acompañar, pero en cuanto vio que puse una peli de vampiros, se levanto y se fue, eso me dio algo de risa, a ella no le gustaba nada de esas cosas y cuando miraba televisión que se trataba de ese tema o leía se levantaba de donde estaba y se iba a un lugar donde no pudiera ver ni oír nada sobre aquello.
 Mire la película entera y luego que ya estaba llegando la hora del almuerzo, me fui a la cocina a ayudar a mi madre a cocinar.
 Nos pusimos a cocinar, y una vez que terminamos pusimos la mesa para el almuerzo.
 Papá llego un poco temprano de lo que debía, así que almorzamos los tres juntos. Hablaban de Step Bi Step, de cual hermosa era la academia, de mis compañeros, después de un par de minutos me sorprendieron, enterándome que ellos fueron alumnos de la academia Step Bi Step.
 Habían ido desde que tenían la edad para entrar, se conocieron en ese lugar.
 No se como me sentía en ese momento, es que era algo raro, nunca me habían dicho eso, la verdad me sorprendió mucho.
 Cuando llego la hora de la cena, nos sentamos a la mesa y se hacían bromas entre ellos, fue una velada encantadora, cuando terminamos de cenar mamá nos sirvió el postre, una deliciosa torta de chocolate, mi favorita, la había hecho especialmente para mi.
 Cuando terminamos y lavamos los platos era temprano, bueno al menos para las personas que se dormían temprano. Eran las diez en punto. Teníamos ganas de hacer algo que hace mucho tiempo no hacíamos, así que salimos los tres juntos a caminar al parque, seguíamos hablando mientras caminábamos, hablamos de casi toda nuestra familia, había descubierto que teníamos unos cuantos miembros en la familias, muchos de esos a los cuales no conocía y a otros que conocí de pequeña pero que me olvide de cómo eran.
 Papá se volvió primero que nosotras, no pudo más con el sueño que tenia, así que se marcho.
 Nos quedamos con mamá, había llevado la cámara, eso no me sorprendió, le encantaba sacar fotos de mi igual que mi papá, seguro que se la había dado el. Estuvimos sacándonos fotos, luego hablamos de lo que podíamos hacer mañana a la noche y decidimos que iríamos al cine y luego a cenar en un restaurante.
  Cuando volvimos fui directo a mi habitación, estaba muy cansada esa noche me divertí con mis padres, estuvo de maravilla, me puse mi pijama, me fui a lavar los dientes y me fui a dormir.
 “De repente me encuentro en un bosque, era de noche con la luna llena fuera brillando, una noche fría.
 Comencé a caminar despacio, sentía que corrían detrás de mí, me di vuelta para ver quien era, no había nadie.
Comencé a caminar de nuevo pero de espalda, choque contra algo. Se me escapo un grito demasiado débil, gire rápidamente, pero a la vez alejándome de lo que había chocado, por suerte solo era un árbol.
 Seguí caminando, de repente sentí una necesidad de correr, como si quisiera escapar de algo.
 Corrí, había veces que paraba de correr y miraba al mi alrededor.
 De nuevo como el sueño anterior unas nubes gruesas y espesas cubrieron la hermosa noche con el cielo estrellado y la luna. Todo quedo demasiado oscuro, no veía absolutamente nada.
 Sentí un pequeño golpe detrás en el suelo, como si alguien hubiera saltado, así que corrí.
 Y de repente me encontré en un prado con forma de un círculo perfecto, en medio del bosque.
 Cuando entre en el prado vi a dos personas que estaban ahí, de pronto la luna salió y vi que las pernas que estaban allí eran Melanie y Ross. Pero yo no entendían que hacían ahí.
 Ross se veía asustada y Melanie me miraba con cara de… ¡ternura!
 Eso me confundía muchísimo ni siquiera sabia que hacia yo ahí.
 Ambas se acercaron juntas.
_ ¿Qué hacen aquí? Pregunte, teniendo pocas esperanzas de que me contestaran, porque ambas no dijeron nada desde un principio y eso me hizo pensar que tampoco lo harían más tarde.
 Como lo supuse ninguna de las dos contesto yo las miraba y ellas solo me miraban a mi, como esperando a que reaccionara a algo, yo no entendía absolutamente nada, como vieron que no lo hice Ross se acerco y tomo mis brazos entre sus manos. Me miro directo a los ojos con cara de asustada y preocupación.
 Yo preocupándome por ella le pregunte.
_ ¿Qué te sucede Ross? ¿Te encuentras bien? Se me quedo mirando con ojos llorosos.
_Helen, por favor, por favor, no quiero que te lastimen, ni tampoco que te metas en problemas. Comenzó a sollozar.
_ Por favor Helen, por favor, por favor escúchame…
_ Ross, cálmate, te estoy escuchando, yo no me meteré en problemas, ni nadie me ara daño, te lo prometo. Se lo decía mientras me empezaba a preocupar seriamente por ella, se notaba demasiado asustada mientras Ross estaba a mi lado, Melanie solo estaba parada mirándome y sin hacer algo por Ross.
 De repente Ross se aparto de mí y se alejo un poco, Melanie se acerco a mí.
_Por favor Helen, no se lo digas a nadie. Helen no se lo digas a nadie. No se lo digas a nadie. Por favor, te lo suplico, mantén mi secreto. Hazme ese favor de mantenerlo oculto, por favor. Decía en forma de suplica
_Hazme ese favor Helen. No como tu campanera, si no… Se detuvo un momento.
_Si no como una amiga, una gran amiga, como la gran persona que eres.
 También comencé a preocuparme por Melanie, quise decirle que no se preocupara, que contaba con migo para lo que sea, que le mantendría el secreto a salvo, pero que me dijera que era lo que tenia que guardar.
 Pero en el momento que Melanie termino de hablar se aparto en el mismo momento que la espesa nube volvía a tapar la luz de la luna, solo dejándome ver las siluetas, cuando las mire esta vez vi tres siluetas, distinguí las de Melanie y Ross, pero a la tercer silueta no se parecía mucho al la de mi sueño. Tenia que terminar con eso, tenía que dejarme de asustar solo por esa silueta, así que les pregunte a mis amigas.
_ ¿Melanie, Ross? Pregunte para comprobar que no me equivocaba, que eran ellas las que estaban a los lados de la silueta de la persona extraña.
_Si. Contestaron ambas a la vez.
_ ¿Quién esta junto a ustedes? Al fin conseguiría saber esa respuesta.
_Es mi familia Helen. Reconocí la voz que me había contestado de inmediato. Era Melanie.
 Al único miembro de su familia que había nombrado era a su hermano.
_ ¿Es tu hermano? ¿Qué hace aquí? Dije sorprendida.
_Eso lo sabes tú, Helen.
 De pronto desaparecieron todos y solo quede yo.
 Sentí a alguien que venia corriendo de tras de mi, pero cuando me gire, vi a la silueta que venia y cuando estaba a punto de atraparme…….”
 Esta vez me desperté gritando, estaba un poco asustada
 Mi mamá escucho mis gritos y vino corriendo, no tenia idea de cuanto tiempo ya hacia que estaba gritando.       
  _Cielo, que es lo que te pasa, Llevas así casi toda la noche solo que gritabas un poco menos alto te deje porque creí que se te iba a pasar que era algo que estabas soñando y pronto cambiarias tu sueño, pero veo que no. Dijo mi madre preocupada por mí.
_ ¿Hace mucho que te he despertado, no te he dejado dormir ni a ti ni a papá? No podía creer que estuve así toda la noche.
_Tranquila, el no te escucho. Me dijo acariciándome la mejilla, intentando ayudarme para que me tranquilizara.
_Duérmete de nuevo, si  solo son pesadillas, ¿me las quieres contar para que después te puedas dormir un poco más tranquila?
_No, no, estoy bien. Se lo dije, para que dejara un poco de preocuparse, pero en realidad ni yo lo sabía. Me intente volver a dormir.
 A la mañana siguiente no sabia si había dormido o no después de la pesadilla que tuve, porque me sentía muy cansada.
 Cuando baje a la cocina, había una nota encima de la mesada.
 Cielo:
           Nosotros nos levantaremos un poco más tarde de la hora que nos levantamos normalmente, ya que es domingo.
 Saldremos a desayunar a un restaurante.
                                                                           Mamá
Los domingos mis padres se levantaban a las ocho, hoy por lo visto se levantarían a las nueve.
 Subí para darme una ducha y elegir que ropa me pondría.
 Cuando termine de ducharme, fui a ver a mi armario la ropa que me pondría, elegí ponerme un vestido negro casual, con botones delante como adorno.
 Recogí mi pelo en un rodete, dejando algunos de mis bucles suelto.
 Baje al living  para mirar un poco tv hasta que mis padres se despertaran y estuvieran listos. No tardaron mucho en estarlo.
 Los tres juntos fuimos a desayunar a un restaurante que quedaba como a unas ocho cuadras de ahí, fuimos caminando.
 Mientras desayunábamos, hablábamos de las cosas que podíamos hacer, quedamos con que pasaría un tiempo con mi madre, he iríamos de compra a librerías y a unas tiendas, quería comprar un libro que no hubiera leído, encontré un libro que tenia el titulo Abzhurda, en letra grande y negra, su autora era Cielo Latini, el libro tenia buena critica, era una historia muy diferente de las que había leído, se trataba de una chica que sufrió mucho tras unas enfermedades, así que me lo lleve. Luego de ir a la librera nos fuimos de compras a una tienda no muy lejos del parque que habíamos ido anoche.
  Mamá eligió un montón de ropa para que me probara, técnicamente no me gustaban mucho las compras, no las odiaba pero era incomodo ir de compras, nunca me han gustado mucho que digamos, solo accedía a probarme lo que mi mamá elegía para no herir su sentimientos, para que no creyera que no me gustaba lo que escogía para mi.
 Así que entre en el vestidor y me probé todo lo que me dio, estuvimos como tres horas de compra.
 Cuando salimos de allí, fuimos por unos helados, para ir tomándolos de camino.
 De pronto encontramos otra librería y recordé que me gustaría comprar algunas partituras para aprenderlas en el piano y otras en la guitarra, así que compre algunas.
 Desde pequeña me gusto mucho tocar el piano y la guitarra, pero más me gustaba tocar el piano y cantar, así que mi madre cuando tenia siete años me llevo a unas clases, pero mi papá sabia tocar perfectamente el piano, así que fui algunos años a las clases, como tres o cuatro. Y luego comencé a practicar con mi papá en mi casa. Teníamos un hermoso piano en el living y cuando puedo me siento a tocar, igual que lo hace él a veces.
 Las dos volvíamos a casa, con bolsas llenas de ropa y con mi pequeña cartera un poco llena con el libro y las partituras, mientras caminábamos hablábamos, debatíamos que peli podíamos ver.
 Cuando entramos en casa, ambas nos dirigimos a mi habitación para subir las bolsas de las compras. Me dejó para que guardara las prendas que había, mientras ella se iba a preparar el almuerzo.
 Me di cuenta de que cuando llegue no vi a mi padre, seguramente andaba por ahí. La casa era bastante grande como para  poder desaparecerse por unas largas horas, estando en sus jardines, o caminando por el patio.
  Cuando baje al comedor, mi madre se acerco a mí.
_Cariño, hoy no comeremos adentro.
_Ah, eso explica la mesa vacía. Dije contenta, a mi me encantaba comer al aire libre.
_Vamos cariño, la mesa ya esta puesta en la parte del jardín. Mientras tomaba de mi brazo, yo también la imite.
  Cuando llegamos, vi a mi padre parado al lado de la mesa, con una sonrisa en su rostro.
_Papá, ¿Dónde andabas?, no te he visto desde que desayunamos. Se lo había dicho, nada más por curiosidad.
_Estuve sacando unas fotos al jardín y a la casa, mientras caminaba.
  El almuerzo estuvo como siempre, hablando sobre las nuevas noticias, comentando sobre los nuevos hechos ocurridos o a veces recordando lo anteriores.
   Cuando terminamos, cada uno fue a ocuparse de sus asuntos. Mamá se fue al ordenador a investigar temas para sus clases, papá fue a hacer revelar sus fotos y luego se iba ir a caminar por ahí, yo me fui a mirar tv. Luego de unas horas decidí leer el libro que lleve.
  Estuve leyendo hasta que casi me quede dormida, era temprano y no tenia nada que hacer, así que fui a la computadora e inicie sesión en el chat, para ver si una de mis amigas estaba aunque sea conectada. Estaba Melanie y también estaba conectada Lucí, de seguro que estaban chateando, no quise hablarle a Melanie para no interrumpir su conversación con su amiga, deje que quedara en estado conectado, entonces si ella me quisiera hablar lo aria.
   Decidí irme a caminar, tenia planeado pasar por enfrente del cine para ver que películas estaban en la cartelera. Mientras caminaba, note que no andaba casi nadie en las calles y entonces note que debía de ser por el clima, estaba nublado, las nubes tenían un color oscuro.
 Había llegado al cine, me pare en frente y mire las películas de estreno, elegí la película Orgullo y Prejuicio. Era una versión renovada de la antigua.
  Comenzó a llover, decidí apresurarme a llegar a casa.
 Cuando llegué estaba totalmente empapada. Mis padres estaban en el living mirando televisión.
 Subí a mi habitación a cambiarme.
  Esperaba que la lluvia no arruinara los planes que teníamos de ir al cine está noche.
 Cuando terminé de cambiarme de ropa, puse la que estaba mojada en el cesto de ropa sucia y fui a ver si tenía algún mensaje. Había uno de Melanie:
 “_Hola Helen!!!:)
    Como estas pasando tu fin de semana devuelta en casa ¿?”
  No creí que me hablara porque pensaba que estaba chateando con su amiga, en una conversación muy interesante. Aun seguía conectada, así que le conteste.
_ Hola Melanie!!! Yo la estoy pasando muy bien con mi familia ¿vos?
_Me alegro mucho. Yo la estoy pasando genial con mi hermano jaja”
_ Bueno me alegro.
  Estuvimos hablando un largo rato hasta que se izo la hora de arreglarme para ir al cine.
 Me di una ducha, me puse un vestido negro de encaje y me deje mi pelo suelto.
  Baje a la sala lista, espere a mis padres y luego nos fuimos, por suerte no llovía para la hora que no íbamos.
  Cuando llegamos nos sentamos en una de las filas de atrás, compramos unos pochoclos para ver mientras la peli. La película no duro mucho, al menos a mi se me paso volando.
   En cuanto salimos de ver la peli nos fuimos directamente al mismo restaurante al cual habíamos ido a desayunar.
   De cena habíamos pedido pasta y de postre mi favorito torta de chocolate.
 Cuando terminamos nos dirigimos a casa y de camino nos íbamos tomando fotos. También hablábamos sobre el próximo fin de semana que viniera, que tal vez podríamos hacer un pequeño viaje o sobre invitar a mis familiares más queridos a que viniera a visitarnos y así pasar un buen rato.
  Llegue a casa un poco cansada, pasé una noche increíble junto a mis padre.
  No estaba tan triste como creí que estaría por ser el ultimo día del fin de semana en casa y volver a la academia mañana, la pase tan  bien que no me importo…….
    Entre en casa y fui de inmediato a mi dormitorio, a lavarme los dientes y cambiarme para dormir.
    Cuando me acosté, por un momento creí que esa noche dormiría sin sueños horribles, pero no fue así.
 “Estaba en un bosque, el lugar era igual que en los sueños anteriores.
   Empecé correr, no tan de prisa como para pensar que estaba escapando de algo, de hecho si hubiera estado escapando de algo como de la silueta que me perseguía, ya me hubiera atrapado.
  Después de un largo rato de correr llegue a  un lago, se veía hermoso, estaba claro gracias a la presencia de la luna. Me di cuenta de que todo este tiempo estuve corriendo para llegar a un lugar, al lugar en donde me encontraba ahora.
 Melanie apareció en el mismo lugar, había salido de un sendero que había entre los árboles, me vio y vino corriendo hacia mi, creí que también aparecería Ross de tras, pero no fue así. Ella me dio un fuerte abrazo
 _ ¡Helen!, muchas gracias por haberlo hecho, no sabes cuanto te lo agradezco. Me lo decía mientras me daba abrazos y se le notaba una nota de felicidad en su voz.
_ ¿Y Ross donde está?
_ No vino.
_Ah.
_Ross tenía que quedarse a terminar un trabajo, eso fue lo que ella dijo. Yo solo vine a agradecerte lo que habías hecho por nosotros.
_Está bien, no tienes nada que agradecerme.
_ Sabia que te encontraría aquí, así que vine.
_ ¿Cómo sabias que estaría aquí?
_Tuve un presentimiento.
 En ese momento se estaba a punto de ir.
_Helen me voy, tengo otros asuntos que atender, pero nos veremos luego. ¡Adiós! Mientras se alejaba y agitaba su mano en señal de despedida.
 Me quede sola en ese lugar y decidí quedarme sentada viendo las estrellas.
   Habían pasado horas desde que Melanie se fue.
   Sentí ruido de unos pasos que cuando rozaban la tierra hacían mucho ruido por las pequeñas ramitas que había en el suelo.
   Me levante de inmediato del suelo y me di media vuelta para ver si era lo que yo estaba pensado.
    ¿Seria la misma silueta de siempre?, ¿Tendría que correr de nuevo?
  No me había equivocado, allí estaba de nuevo la aterradora silueta que siempre me perseguía, todo este tiempo no entendía que era lo que quería, ¿Porqué me perseguía?, ¿Quién era el?.
  Yo sabia que si el se acercaba a mi sabría quien era, pero en vez de  hacerlo se quedo parado entre la oscuridad  de los árboles.
Paso un largo rato y el seguía igual. Decidí ser yo esta vez la que se acercara y terminar con esto, tenia en mente preguntarle porque hacia esto y quien era.
  Me acerque un poco, pero quede lo suficientemente lejos como para correr si el me perseguía como venia haciendo todo este tiempo.
 No se movió para nada.
_ ¿Qué es lo que quieres?, ¿Quién eres tú? No se molesto en responder.
  Estaba dando un paso hacia mí y la luz de la luna lo estaba iluminado si se acercaba más vería quien era y estaba a punto de hacerlo.”
   En ese momento me desperté por el ruido provocado por el despertador, era  la hora de prepararme para ir a la academia.
  Me levante y fui a darme una ducha para despejarme un poco.
  Me puse mi uniforme antes de irnos porque sabía que no tendría tiempo para cambiarme, solo el suficiente para ir a buscar mis libros para las clases.
  Baje a la cocina a desayunar, lo hicimos todos juntos ya que era lunes mamá iba a trabajar y papá también, mi padre seria quien  me llevara. Mi madre y  yo nos despedimos en casa antes de salir.
_No puedo creer que ya se halla terminado tu fin de semana. Decía mientras me daba un fuerte abrazo._ Pero bueno estoy segura que la semana pasara tan rápido y cuando menos me lo espere ya estarás de nuevo aquí. Me alegra mucho que hayas venido y que todavía no te hallas decidido quedarte el fin de semana allá.
_Te voy a extrañar mamá, te prometo que te enviare correos electrónicos y te llamare. Se lo decía mientras entraba en el auto._ ¡Adiós mamá! Suerte en tu trabajo. Mientras sacaba mi mano hacia fuera por la ventana y la agitaba.
_Bueno, ahora a encaminarnos a tu academia.
 El viaje fue algo corto.
   Cuando llegamos papá se despidió de mí antes de que bajara del auto.
_Adiós Helen, espero que te sientas más cómoda ahora que ya paso una semana.
_Adiós papá, te quiero.
_Yo también hija.