A la mañana siguiente nos despertamos al mismo horario, nos preparamos el desayuno juntas y fuimos a clase juntas ya que teníamos la misma clase.
Cuando las clases terminaron por ese día nos encontramos por los pasillos, ella estaba con lucí unas chicas más, las cuales no conocía, entonces fuimos juntas al apartamento.
Hoy me tocaba hacer el almuerzo y cena, ya que Melanie había cocinado ayer. Mientras yo cocinaba se puso a mirar tv y estuvo un rato con su celular mandado mensajes, me pareció que los mensajes debieron de ser demasiado cortos por lo que los enviaba y recibía rápidamente
Mientras ella lavo los platos yo me fui a cambiar. Cuando guarde el uniforme vi que Melanie ya había acabado y se estaba preparando para salir del apartamento por lo que tomo su celular y una chaqueta y los dejo en la silla del escritorio que era lo más próximo a la puerta.
_Helen, yo saldré un rato, volveré unos minutos antes de que se apaguen las luces. Decía mientras tomaba su chaqueta de donde la había dejado y se la coloco, tomo su celular y lo guardo en el bolsillo de su chaqueta.
_Yo también saldré un momento. Dije sonriéndole
En uno de los recreos de ese día nos cruzamos con Ross y me había dicho que la fuera a visitar si quería.
Ross tenía el apartamento para ella sola, así que debía de tener todo el espacio que necesitaba.
Esa noche las dos habíamos salido y casi llegamos al mismo horario, yo había llegado unos segundos después que Melanie
La semana transcurrió rápido, mi primer fin de semana lo pase junto a Ross y a Melanie.
Ha beses salía al patio a mirar las estrellas o a caminar sola o con Melanie, con Ross sabíamos mirar una peli en su apartamento cuando Melanie sabia decir que llevaría su hermano a que la visitarla a nuestro apartamento, lo cual me hacia sentir mal de solo pensar de nuevo en hablar con otro extraño, o salíamos a un pueblito que había cerca y íbamos a las tiendas o librerías, a veces también salíamos con Melanie.
Las otras dos semanas pasaron rápido, sin que pasara algo interesante y aburrido. Mis padres telefonearon entre las semanas más próximas a la de poder salir.
Me habían contado que todo andaba igual, pero que iba a ser mejor cuando volviera.
Las demás semanas del mes fue casi igual que las de más, solo que estaba cada vez más contenta que podría volver este fin de semana a casa.
El fin de semana había llegado, apronte unas pocas cosas que quería llevar a casa.
Me despedí de Melanie en el salón y luego busque a Ross.
Cuando salí hacia la entrada de Step Bi Step para buscar a mis padres que de seguro ya estarían esperándome para llevarme este fin de semana de nuevo a casa.
Mamá salió del auto enseguida de que me vio, y papá la imito.
_Hola mi cielo. Me abrazo fuertemente y me dio un beso en la frente. _No sabes cuanto te he extrañado, vamos, andando hay que sacarte de este lugar por unos días.
_Hola Helen. Me abrazo fuertemente. Pero por más tiempo que mamá, por un momento creí que estaría una hora así.
_Tu madre tenía razón, la casa no es lo mismo sin ti. Mientras me sonreía y sujetaba mis manos entre las suyas.
Nos subimos al auto, para encaminarnos a casa
Había extrañado demasiado mi casa, no podía creer la alegría que tenia por volver.
El viaje me pareció corto, debió de ser porque todo el viaje me la pase pensando en las cosa que podía hacer cuando llegara.
Entramos los tres juntos a la casa.
Era temprano y yo no había desayunado antes de salir de la academia, así que me prepare el desayuno, ya que mis padres habían ya desayunado.
Cuando termine de prepararme el desayuno me senté a la mesa, mamá se sentó junto a mi para poder hablar
_Cielo, ¿cómo te está yendo en la academia?
__Bien, no me he acostumbrado todavía, estas tres semanas me parecieron un año completo. Le decía mientras me estaba por tomar una cucharada de serial.
_si, ya lo sabíamos, no eres como las demás personas, no te adaptas a los lugares que no te gustan fácilmente a comparación con los que te gustan.
Trague un bocado de mi desayuno.
_Bueno, papá tenia un poco de razón cuando dijo que tal vez haga amigos. Lo mencione para que al menos se dieran cuenta de que ya no estaría sola y también para que se alegraran un poco, porque el hecho de obligarme a hacer algo que no me gustara o me hiciera sentir mal, no les agradaba mucho, los hacían sentir tan mal como yo o en ocasiones mucho peor.
_Que bien cariño. Dijo mi madre con una nota de felicidad hacia mí.
_Si, es grandioso hija. Decía mi padre gritando un poco, que nos había oído desde el living.
_ ¿Qué hacías los demás fines de semanas? Me pregunto mi mamá curiosa por saber.
_Salía con mis amigas o estaba con una de ellas en la biblioteca.
_ ¿Cómo se llaman tus amigas y cuantas son? Reflejando en su voz lo feliz que estaba por mí.
_Son dos, una de ellas se llama Ross Liandh. Ella es casi igual que yo, le gustan los mismos libros, la misma música y en algunas pelis coincidimos, con ella es con quien se estar en la biblioteca. La otra chica se llama Melanie Nigshla, es mi compañera de habitación, es muy unida a su hermano, pasa la mayor parte de su tiempo libre con el, pero en los fines de semana también paso bastante tiempo con nosotras, no se como asía, el de estar en dos lugares todo el tiempo.
Seguimos hablando un largo tiempo, pero después de que había hablado de Melanie y Ross comenzamos a hablar de lo que había pasado aquí.
Después de eso me fui a mi habitación a dejar el pequeño bolsito que había traído, en donde tenia libros algunas pelis y un poco de dinero.
Cuando baje al living para mirar un poco de televisión papá se había ido a trabajar, los fines de semana el día que no trabajaba era el domingo, trabajaba de fotógrafo.
Y mi madre trabajaba de profesora de ingles.
Me senté en el sofá, mamá me vino a acompañar, pero en cuanto vio que puse una peli de vampiros, se levanto y se fue, eso me dio algo de risa, a ella no le gustaba nada de esas cosas y cuando miraba televisión que se trataba de ese tema o leía se levantaba de donde estaba y se iba a un lugar donde no pudiera ver ni oír nada sobre aquello.
Mire la película entera y luego que ya estaba llegando la hora del almuerzo, me fui a la cocina a ayudar a mi madre a cocinar.
Nos pusimos a cocinar, y una vez que terminamos pusimos la mesa para el almuerzo.
Papá llego un poco temprano de lo que debía, así que almorzamos los tres juntos. Hablaban de Step Bi Step, de cual hermosa era la academia, de mis compañeros, después de un par de minutos me sorprendieron, enterándome que ellos fueron alumnos de la academia Step Bi Step.
Habían ido desde que tenían la edad para entrar, se conocieron en ese lugar.
No se como me sentía en ese momento, es que era algo raro, nunca me habían dicho eso, la verdad me sorprendió mucho.
Cuando llego la hora de la cena, nos sentamos a la mesa y se hacían bromas entre ellos, fue una velada encantadora, cuando terminamos de cenar mamá nos sirvió el postre, una deliciosa torta de chocolate, mi favorita, la había hecho especialmente para mi.
Cuando terminamos y lavamos los platos era temprano, bueno al menos para las personas que se dormían temprano. Eran las diez en punto. Teníamos ganas de hacer algo que hace mucho tiempo no hacíamos, así que salimos los tres juntos a caminar al parque, seguíamos hablando mientras caminábamos, hablamos de casi toda nuestra familia, había descubierto que teníamos unos cuantos miembros en la familias, muchos de esos a los cuales no conocía y a otros que conocí de pequeña pero que me olvide de cómo eran.
Papá se volvió primero que nosotras, no pudo más con el sueño que tenia, así que se marcho.
Nos quedamos con mamá, había llevado la cámara, eso no me sorprendió, le encantaba sacar fotos de mi igual que mi papá, seguro que se la había dado el. Estuvimos sacándonos fotos, luego hablamos de lo que podíamos hacer mañana a la noche y decidimos que iríamos al cine y luego a cenar en un restaurante.
Cuando volvimos fui directo a mi habitación, estaba muy cansada esa noche me divertí con mis padres, estuvo de maravilla, me puse mi pijama, me fui a lavar los dientes y me fui a dormir.
“De repente me encuentro en un bosque, era de noche con la luna llena fuera brillando, una noche fría.
Comencé a caminar despacio, sentía que corrían detrás de mí, me di vuelta para ver quien era, no había nadie.
Comencé a caminar de nuevo pero de espalda, choque contra algo. Se me escapo un grito demasiado débil, gire rápidamente, pero a la vez alejándome de lo que había chocado, por suerte solo era un árbol.
Seguí caminando, de repente sentí una necesidad de correr, como si quisiera escapar de algo.
Corrí, había veces que paraba de correr y miraba al mi alrededor.
De nuevo como el sueño anterior unas nubes gruesas y espesas cubrieron la hermosa noche con el cielo estrellado y la luna. Todo quedo demasiado oscuro, no veía absolutamente nada.
Sentí un pequeño golpe detrás en el suelo, como si alguien hubiera saltado, así que corrí.
Y de repente me encontré en un prado con forma de un círculo perfecto, en medio del bosque.
Cuando entre en el prado vi a dos personas que estaban ahí, de pronto la luna salió y vi que las pernas que estaban allí eran Melanie y Ross. Pero yo no entendían que hacían ahí.
Ross se veía asustada y Melanie me miraba con cara de… ¡ternura!
Eso me confundía muchísimo ni siquiera sabia que hacia yo ahí.
Ambas se acercaron juntas.
_ ¿Qué hacen aquí? Pregunte, teniendo pocas esperanzas de que me contestaran, porque ambas no dijeron nada desde un principio y eso me hizo pensar que tampoco lo harían más tarde.
Como lo supuse ninguna de las dos contesto yo las miraba y ellas solo me miraban a mi, como esperando a que reaccionara a algo, yo no entendía absolutamente nada, como vieron que no lo hice Ross se acerco y tomo mis brazos entre sus manos. Me miro directo a los ojos con cara de asustada y preocupación.
Yo preocupándome por ella le pregunte.
_ ¿Qué te sucede Ross? ¿Te encuentras bien? Se me quedo mirando con ojos llorosos.
_Helen, por favor, por favor, no quiero que te lastimen, ni tampoco que te metas en problemas. Comenzó a sollozar.
_ Por favor Helen, por favor, por favor escúchame…
_ Ross, cálmate, te estoy escuchando, yo no me meteré en problemas, ni nadie me ara daño, te lo prometo. Se lo decía mientras me empezaba a preocupar seriamente por ella, se notaba demasiado asustada mientras Ross estaba a mi lado, Melanie solo estaba parada mirándome y sin hacer algo por Ross.
De repente Ross se aparto de mí y se alejo un poco, Melanie se acerco a mí.
_Por favor Helen, no se lo digas a nadie. Helen no se lo digas a nadie. No se lo digas a nadie. Por favor, te lo suplico, mantén mi secreto. Hazme ese favor de mantenerlo oculto, por favor. Decía en forma de suplica
_Hazme ese favor Helen. No como tu campanera, si no… Se detuvo un momento.
_Si no como una amiga, una gran amiga, como la gran persona que eres.
También comencé a preocuparme por Melanie, quise decirle que no se preocupara, que contaba con migo para lo que sea, que le mantendría el secreto a salvo, pero que me dijera que era lo que tenia que guardar.
Pero en el momento que Melanie termino de hablar se aparto en el mismo momento que la espesa nube volvía a tapar la luz de la luna, solo dejándome ver las siluetas, cuando las mire esta vez vi tres siluetas, distinguí las de Melanie y Ross, pero a la tercer silueta no se parecía mucho al la de mi sueño. Tenia que terminar con eso, tenía que dejarme de asustar solo por esa silueta, así que les pregunte a mis amigas.
_ ¿Melanie, Ross? Pregunte para comprobar que no me equivocaba, que eran ellas las que estaban a los lados de la silueta de la persona extraña.
_Si. Contestaron ambas a la vez.
_ ¿Quién esta junto a ustedes? Al fin conseguiría saber esa respuesta.
_Es mi familia Helen. Reconocí la voz que me había contestado de inmediato. Era Melanie.
Al único miembro de su familia que había nombrado era a su hermano.
_ ¿Es tu hermano? ¿Qué hace aquí? Dije sorprendida.
_Eso lo sabes tú, Helen.
De pronto desaparecieron todos y solo quede yo.
Sentí a alguien que venia corriendo de tras de mi, pero cuando me gire, vi a la silueta que venia y cuando estaba a punto de atraparme…….”
Esta vez me desperté gritando, estaba un poco asustada
Mi mamá escucho mis gritos y vino corriendo, no tenia idea de cuanto tiempo ya hacia que estaba gritando.
_Cielo, que es lo que te pasa, Llevas así casi toda la noche solo que gritabas un poco menos alto te deje porque creí que se te iba a pasar que era algo que estabas soñando y pronto cambiarias tu sueño, pero veo que no. Dijo mi madre preocupada por mí.
_ ¿Hace mucho que te he despertado, no te he dejado dormir ni a ti ni a papá? No podía creer que estuve así toda la noche.
_Tranquila, el no te escucho. Me dijo acariciándome la mejilla, intentando ayudarme para que me tranquilizara.
_Duérmete de nuevo, si solo son pesadillas, ¿me las quieres contar para que después te puedas dormir un poco más tranquila?
_No, no, estoy bien. Se lo dije, para que dejara un poco de preocuparse, pero en realidad ni yo lo sabía. Me intente volver a dormir.
A la mañana siguiente no sabia si había dormido o no después de la pesadilla que tuve, porque me sentía muy cansada.
Cuando baje a la cocina, había una nota encima de la mesada.
Cielo:
Nosotros nos levantaremos un poco más tarde de la hora que nos levantamos normalmente, ya que es domingo.
Saldremos a desayunar a un restaurante.
Mamá
Los domingos mis padres se levantaban a las ocho, hoy por lo visto se levantarían a las nueve.
Subí para darme una ducha y elegir que ropa me pondría.
Cuando termine de ducharme, fui a ver a mi armario la ropa que me pondría, elegí ponerme un vestido negro casual, con botones delante como adorno.
Recogí mi pelo en un rodete, dejando algunos de mis bucles suelto.
Baje al living para mirar un poco tv hasta que mis padres se despertaran y estuvieran listos. No tardaron mucho en estarlo.
Los tres juntos fuimos a desayunar a un restaurante que quedaba como a unas ocho cuadras de ahí, fuimos caminando.
Mientras desayunábamos, hablábamos de las cosas que podíamos hacer, quedamos con que pasaría un tiempo con mi madre, he iríamos de compra a librerías y a unas tiendas, quería comprar un libro que no hubiera leído, encontré un libro que tenia el titulo Abzhurda, en letra grande y negra, su autora era Cielo Latini, el libro tenia buena critica, era una historia muy diferente de las que había leído, se trataba de una chica que sufrió mucho tras unas enfermedades, así que me lo lleve. Luego de ir a la librera nos fuimos de compras a una tienda no muy lejos del parque que habíamos ido anoche.
Mamá eligió un montón de ropa para que me probara, técnicamente no me gustaban mucho las compras, no las odiaba pero era incomodo ir de compras, nunca me han gustado mucho que digamos, solo accedía a probarme lo que mi mamá elegía para no herir su sentimientos, para que no creyera que no me gustaba lo que escogía para mi.
Así que entre en el vestidor y me probé todo lo que me dio, estuvimos como tres horas de compra.
Cuando salimos de allí, fuimos por unos helados, para ir tomándolos de camino.
De pronto encontramos otra librería y recordé que me gustaría comprar algunas partituras para aprenderlas en el piano y otras en la guitarra, así que compre algunas.
Desde pequeña me gusto mucho tocar el piano y la guitarra, pero más me gustaba tocar el piano y cantar, así que mi madre cuando tenia siete años me llevo a unas clases, pero mi papá sabia tocar perfectamente el piano, así que fui algunos años a las clases, como tres o cuatro. Y luego comencé a practicar con mi papá en mi casa. Teníamos un hermoso piano en el living y cuando puedo me siento a tocar, igual que lo hace él a veces.
Las dos volvíamos a casa, con bolsas llenas de ropa y con mi pequeña cartera un poco llena con el libro y las partituras, mientras caminábamos hablábamos, debatíamos que peli podíamos ver.
Cuando entramos en casa, ambas nos dirigimos a mi habitación para subir las bolsas de las compras. Me dejó para que guardara las prendas que había, mientras ella se iba a preparar el almuerzo.
Me di cuenta de que cuando llegue no vi a mi padre, seguramente andaba por ahí. La casa era bastante grande como para poder desaparecerse por unas largas horas, estando en sus jardines, o caminando por el patio.
Cuando baje al comedor, mi madre se acerco a mí.
_Cariño, hoy no comeremos adentro.
_Ah, eso explica la mesa vacía. Dije contenta, a mi me encantaba comer al aire libre.
_Vamos cariño, la mesa ya esta puesta en la parte del jardín. Mientras tomaba de mi brazo, yo también la imite.
Cuando llegamos, vi a mi padre parado al lado de la mesa, con una sonrisa en su rostro.
_Papá, ¿Dónde andabas?, no te he visto desde que desayunamos. Se lo había dicho, nada más por curiosidad.
_Estuve sacando unas fotos al jardín y a la casa, mientras caminaba.
El almuerzo estuvo como siempre, hablando sobre las nuevas noticias, comentando sobre los nuevos hechos ocurridos o a veces recordando lo anteriores.
Cuando terminamos, cada uno fue a ocuparse de sus asuntos. Mamá se fue al ordenador a investigar temas para sus clases, papá fue a hacer revelar sus fotos y luego se iba ir a caminar por ahí, yo me fui a mirar tv. Luego de unas horas decidí leer el libro que lleve.
Estuve leyendo hasta que casi me quede dormida, era temprano y no tenia nada que hacer, así que fui a la computadora e inicie sesión en el chat, para ver si una de mis amigas estaba aunque sea conectada. Estaba Melanie y también estaba conectada Lucí, de seguro que estaban chateando, no quise hablarle a Melanie para no interrumpir su conversación con su amiga, deje que quedara en estado conectado, entonces si ella me quisiera hablar lo aria.
Decidí irme a caminar, tenia planeado pasar por enfrente del cine para ver que películas estaban en la cartelera. Mientras caminaba, note que no andaba casi nadie en las calles y entonces note que debía de ser por el clima, estaba nublado, las nubes tenían un color oscuro.
Había llegado al cine, me pare en frente y mire las películas de estreno, elegí la película Orgullo y Prejuicio. Era una versión renovada de la antigua.
Comenzó a llover, decidí apresurarme a llegar a casa.
Cuando llegué estaba totalmente empapada. Mis padres estaban en el living mirando televisión.
Subí a mi habitación a cambiarme.
Esperaba que la lluvia no arruinara los planes que teníamos de ir al cine está noche.
Cuando terminé de cambiarme de ropa, puse la que estaba mojada en el cesto de ropa sucia y fui a ver si tenía algún mensaje. Había uno de Melanie:
“_Hola Helen!!!:)
Como estas pasando tu fin de semana devuelta en casa ¿?”
No creí que me hablara porque pensaba que estaba chateando con su amiga, en una conversación muy interesante. Aun seguía conectada, así que le conteste.
_ Hola Melanie!!! Yo la estoy pasando muy bien con mi familia ¿vos?
“_Me alegro mucho. Yo la estoy pasando genial con mi hermano jaja”
_ Bueno me alegro.
Estuvimos hablando un largo rato hasta que se izo la hora de arreglarme para ir al cine.
Me di una ducha, me puse un vestido negro de encaje y me deje mi pelo suelto.
Baje a la sala lista, espere a mis padres y luego nos fuimos, por suerte no llovía para la hora que no íbamos.
Cuando llegamos nos sentamos en una de las filas de atrás, compramos unos pochoclos para ver mientras la peli. La película no duro mucho, al menos a mi se me paso volando.
En cuanto salimos de ver la peli nos fuimos directamente al mismo restaurante al cual habíamos ido a desayunar.
De cena habíamos pedido pasta y de postre mi favorito torta de chocolate.
Cuando terminamos nos dirigimos a casa y de camino nos íbamos tomando fotos. También hablábamos sobre el próximo fin de semana que viniera, que tal vez podríamos hacer un pequeño viaje o sobre invitar a mis familiares más queridos a que viniera a visitarnos y así pasar un buen rato.
Llegue a casa un poco cansada, pasé una noche increíble junto a mis padre.
No estaba tan triste como creí que estaría por ser el ultimo día del fin de semana en casa y volver a la academia mañana, la pase tan bien que no me importo…….
Entre en casa y fui de inmediato a mi dormitorio, a lavarme los dientes y cambiarme para dormir.
Cuando me acosté, por un momento creí que esa noche dormiría sin sueños horribles, pero no fue así.
“Estaba en un bosque, el lugar era igual que en los sueños anteriores.
Empecé correr, no tan de prisa como para pensar que estaba escapando de algo, de hecho si hubiera estado escapando de algo como de la silueta que me perseguía, ya me hubiera atrapado.
Después de un largo rato de correr llegue a un lago, se veía hermoso, estaba claro gracias a la presencia de la luna. Me di cuenta de que todo este tiempo estuve corriendo para llegar a un lugar, al lugar en donde me encontraba ahora.
Melanie apareció en el mismo lugar, había salido de un sendero que había entre los árboles, me vio y vino corriendo hacia mi, creí que también aparecería Ross de tras, pero no fue así. Ella me dio un fuerte abrazo
_ ¡Helen!, muchas gracias por haberlo hecho, no sabes cuanto te lo agradezco. Me lo decía mientras me daba abrazos y se le notaba una nota de felicidad en su voz.
_ ¿Y Ross donde está?
_ No vino.
_Ah.
_Ross tenía que quedarse a terminar un trabajo, eso fue lo que ella dijo. Yo solo vine a agradecerte lo que habías hecho por nosotros.
_Está bien, no tienes nada que agradecerme.
_ Sabia que te encontraría aquí, así que vine.
_ ¿Cómo sabias que estaría aquí?
_Tuve un presentimiento.
En ese momento se estaba a punto de ir.
_Helen me voy, tengo otros asuntos que atender, pero nos veremos luego. ¡Adiós! Mientras se alejaba y agitaba su mano en señal de despedida.
Me quede sola en ese lugar y decidí quedarme sentada viendo las estrellas.
Habían pasado horas desde que Melanie se fue.
Sentí ruido de unos pasos que cuando rozaban la tierra hacían mucho ruido por las pequeñas ramitas que había en el suelo.
Me levante de inmediato del suelo y me di media vuelta para ver si era lo que yo estaba pensado.
¿Seria la misma silueta de siempre?, ¿Tendría que correr de nuevo?
No me había equivocado, allí estaba de nuevo la aterradora silueta que siempre me perseguía, todo este tiempo no entendía que era lo que quería, ¿Porqué me perseguía?, ¿Quién era el?.
Yo sabia que si el se acercaba a mi sabría quien era, pero en vez de hacerlo se quedo parado entre la oscuridad de los árboles.
Paso un largo rato y el seguía igual. Decidí ser yo esta vez la que se acercara y terminar con esto, tenia en mente preguntarle porque hacia esto y quien era.
Me acerque un poco, pero quede lo suficientemente lejos como para correr si el me perseguía como venia haciendo todo este tiempo.
No se movió para nada.
_ ¿Qué es lo que quieres?, ¿Quién eres tú? No se molesto en responder.
Estaba dando un paso hacia mí y la luz de la luna lo estaba iluminado si se acercaba más vería quien era y estaba a punto de hacerlo.”
En ese momento me desperté por el ruido provocado por el despertador, era la hora de prepararme para ir a la academia.
Me levante y fui a darme una ducha para despejarme un poco.
Me puse mi uniforme antes de irnos porque sabía que no tendría tiempo para cambiarme, solo el suficiente para ir a buscar mis libros para las clases.
Baje a la cocina a desayunar, lo hicimos todos juntos ya que era lunes mamá iba a trabajar y papá también, mi padre seria quien me llevara. Mi madre y yo nos despedimos en casa antes de salir.
_No puedo creer que ya se halla terminado tu fin de semana. Decía mientras me daba un fuerte abrazo._ Pero bueno estoy segura que la semana pasara tan rápido y cuando menos me lo espere ya estarás de nuevo aquí. Me alegra mucho que hayas venido y que todavía no te hallas decidido quedarte el fin de semana allá.
_Te voy a extrañar mamá, te prometo que te enviare correos electrónicos y te llamare. Se lo decía mientras entraba en el auto._ ¡Adiós mamá! Suerte en tu trabajo. Mientras sacaba mi mano hacia fuera por la ventana y la agitaba.
_Bueno, ahora a encaminarnos a tu academia.
El viaje fue algo corto.
Cuando llegamos papá se despidió de mí antes de que bajara del auto.
_Adiós Helen, espero que te sientas más cómoda ahora que ya paso una semana.
_Adiós papá, te quiero.
_Yo también hija.