domingo, 17 de julio de 2011

De campamento (séptimo capitulo)

Ambas preparamos el desayuno y lavamos los platos, mientras Melanie lavaba yo secaba.
  No me había puesto mi uniforme así que me fui a vestir y me hice en el cabello una trenza cosida.
 Debía llamar a mi mamá para avisar que este fin de semana me quedaba en la academia, obvio no le iba a importar, esto la pondría contenta viendo que ya había hecho muy buenos amigos. Lo haría en uno de los recreos porque ya era hora de que vaya a clases.
   Llegue un poco tarde a la clase de francés, el señor Carter me vio entrar justo en el momento en que comenzaba su clase.
_Señorita Walfor supongo que tiene una buena explicación del porque llego tarde, ¿O no? Dejo mirándome con expresión de acusación y cruzado de brazos.
_...Estuve un poco desmotivada cuando me desperté, es todo.
_Siéntase de inmediato y abra su libro de francés. No dije nada, solo asentí con la cabeza y me dirigí a mi asiento.
Salí de la clase y me dirigí a mi departamento para hacer la llamada pendiente que tenia a mi madre.
No andaba nadie por el pasillo, técnicamente no andaba nadie ni siquiera dentro del salón; ya que hacia frío y todos querían estar fuera en el sol.
 Entre a i habitación y saque de mi bolso el pequeño celular  plateado.
_¡Hola mamá!
_¡Hola cielo!
_Te llame para avisarte que este fin de semana me quiero quedar aquí. Es que estamos por hacer un campamento y a mi me gustaría ir.
_Esta muy bien, no hay problema. Dijo con una nota de alegría en su voz; cosa que ya me lo esperaba.
_Bueno, eso era toda debo colgar porque tengo que ir a clases. Te quiero mamá.
_Yo también mi vida. Besitos, que la pases muy bien con tus amigos en el campamento.
_Gracias, Chau mamá.
_Chau cielo.
 Colgué y volví a guardar el celular en mi bolso.
 Al salir de mi departamento me dirigí a la siguiente clase.
La mañana paso bastante rápida, en pocas horas estuvimos con Melanie de nuevo en camino a nuestra habitación para prepararnos para el campamento.
_Helen, en verdad te gustara el lugar que hemos elegido para ir a acampar, es hermoso. Dijo Melanie con una nota de entusiasmo en su voz y con una sonrisa en su rostro.
 Cuando llegamos cada una se puso a buscar las cosas que iba a llevar al campamento.
 Yo primero me puse a buscar la ropa que iba a llevar y luego busque mi bolso para ver que no sea ni muy grande ni muy chico para la cantidad de ropa que llevaba.
  Cada cual llevaba su bolsa de dormir o su colchón y su almohada. Íbamos a irnos después de almorzar; así que cuando terminamos de prepararnos comenzamos a cocinar. Media hora antes de que comencemos a almorzar fui a buscar a Ross para que almorcemos todas juntas.
  _Por supuesto que acepto, espera que busque las cosas, así ya las dejo en tu departamento y después nos vamos todas juntas. Busco sus cosas y cerro la puerta con llave.
 Al terminar de comer todas juntas limpiamos. Yo lavaba los platos, Ross los secaba y Melanie los guardaba en sus lugares; así terminábamos más rápido y todas hacíamos algo.
 Cuando llego la hora Emanuel nos vino a buscar. Íbamos en el auto los hermanos Ruíz.
 Todos pusimos nuestras cosas en el baúl y nos subimos al auto.
 Durante el viaje charlamos y escuchábamos música. Estuvo muy divertido porque luego de unos minutos comenzamos a contar anécdotas graciosas que nos hayan pasado.
  Al bajarnos del auto supe que Melanie tenia razón el lugar era hermoso. El campamento se llamaba   “Campamento Libertad Natural”.
 Todo era tan verdoso y el aire que corría entre los árboles era fresco y olía a aire puro.
Sacamos las cosas mientras que Emanuel fue a la cabaña de bienvenida a conseguir dos cabañas, una en donde dormiríamos nosotras y otra donde se alojaría el.
 En seguida q terminamos de sacar las cosas del auto volvió con dos llaves y nos entrego una a nosotras.
  Quedamos en que cada cual iría a instalarse y luego nos reuniríamos en el muelle que había cerca de la cabaña que nos tocaba a nosotras.
   Luego de organizar nuestra cabaña nos fuimos al muelle como habíamos quedado, llevamos una gran linterna, ya que estaba por oscurecer, iluminaba lo suficiente como para colocarla en medio de la ronda.
_ ¡Que hermoso es estar aquí! Exclamo Ross
_ Si que lo es. Dijo Melanie con una sonrisa
_ Si. Opiné
_ Hola de nuevo chicas. Dijo Emanuel acercándose a nosotras  con un caminar relajado y con sus manos en los bolsillo de los yins; y en su rostro casi dibujaba una sonrisa
_Hola. Dijimos ambas al unisonó.
  Como estábamos en el medio del muelle quisimos ir un poco más hacia delante.
 Ya hecha la ronda colocamos la linterna en medio y decidimos ponernos a contar historias de terror antes de cenar en nuestra cabaña.
_ ¡Vamos a contar cuentos de miedo! Dijo Ross entusiasmada.
 Estuvimos bastante tiempo contando varias historias de terror. Más tarde cuando nos dio apetito nos fuimos a nuestra cabaña.
Al llegar a la cabaña sacamos las hamburguesas de la heladera listas ya para cocinarlas. Mientras yo las preparaba, Melanie preparaba ensalada de lechuga, Ross preparaba la ensalada de tomate y Emanuel ponía la mesa.
 Después de que cenamos y limpiamos la cocina Emanuel se fue a su cabaña para poder dormir, y a nosotras nos dio mucho sueño así que también nos fuimos a dormir.
 A la mañana siguiente me desperté muy bien, esa noche no tuve ningún sueño extraño.
 Nos levantamos todas y entre todas preparamos el desayuno igual como preparamos la cena.
 Emanuel nos acompaño en el desayuno.
 Al terminar quisimos dar un paseo por el camping y como no volveríamos hasta después del mediodía llevamos la comida para hacer un pikni. El paseo estuvo muy lindo; era estupendo sentir la frescura del aire.
 Cuando regresamos estábamos todos cansados así que nos tomamos una pequeña siesta. Al despertarme vi que Melanie y Ross seguían dormidas, y no quería hacer ruido para que no se despertaran, entonces me fui al muelle. Me senté y ahí estuve un rato, hasta que Emanuel apareció y me acompaño.
_Hola Helen. Dijo sonriéndome.
_Hola. Respondí
_¿Qué haces?
_Nada, solo estoy aquí sentada.
 Estuvimos unos minutos en silencio.
_Ya que estamos aquí ¿Por qué no aprovechamos para conocernos?
_De acuerdo, ¿Quién empieza?
_Yo te hago preguntas y tu respondes, cuando termine te toca.
_Bueno, entonces ¿Qué quieres saber?
_¿Qué piensas de la academia?
_No me gusta, aún no me acostumbre a ese lugar.
_¿Entonces porque viniste?
_Mis padres dijeron que necesitaba salir a otros lugares, conocer más personas, tener amigos en otros lugares.
_Tu no estuviste de acuerdo con eso, ¿No es así?
_No, yo nunca estuve de acuerdo con venir a la academia. Me gustaba mucho mi antigua escuela y en realidad apreciaba un montón a las personas que me rodeaban.
_ Emm, ¿Cuál es tu música favorita?
_ Me gusta escuchar rock, escucho mucho  Coldplay
_ ¿Lees libros?
_Si, leo mucho los libros de novelas románticas como las de Shakespeare.
_ ¿Qué estación del año te gusta?
_Me gusta el verano.
_¿Qué es lo que más te gusta hacer?
_Me encanta tocar el piano, amo tocar; es como que puedo expresarme a través de el, amo la sensación que tengo cuando toco.
_Háblame sobre tu familia.
_ Bueno, en donde vivo solo están mis padres y me llevo  muy bien con ellos; el resto de mi familia vive en otros lugares y no los veo tan seguido, a los únicos que veo bastante son a los padres de mi mamá.
 Mi padre traba como fotógrafo así que viaja bastante pero siempre tiene tiempo para nosotras, mi madre es profesora de inglés; los días que trabajan ambos como algunos fines de semanas se quedarme sola en casa ya que no tengo hermanos.
  Ahora me toca preguntar a mí, yo ya te dije todo lo que tienes que saber.
_Esta bien, adelante.
_Bueno, háblame de ti.
_Leo de todo un poco, de música escucho de todo, me gusta mirar películas, me gusta el invierno y me gusta mucho escribir.
_ ¿Y qué escribes?
_Poemas.
_Háblame ahora tu de tu familia.
_No hay mucho que contar, mis padres murieron en un accidente automovilístico así que quedamos nada más mi hermana y yo, tíos no tenemos porque nuestros padres no tenían hermanos y mis abuelos fallecieron antes de que ocurriera el accidente.
Al escuchar eso no pude evitar sentirme algo triste por el y Helen, no me imaginaba lo doloroso que pudiera ser aquello, el no tener a nadie de su familia, al menos se tenían uno al otro para apoyarse en todo y tratar de sobrevivir con aquello día a día.
 No supe que decir, lo único que salió de mi fue:
_Lo siento mucho.
_Gracias
Después de aquello más tarde nos juntamos para cenar como la noche anterior.
 Al día siguiente durante la mañana nos juntamos a desayunar y después ordenamos nuestros bolsos para volver a la academia.
Cuando nos estábamos por ir miré a Emanuel a los ojos y no se si fue por lo que dijo o que fue, pero parecía que veía dolor en sus ojos y no pude evitar sentirme mal por el y por Helen.
 Ahora que sabia algo más del hermano de mi amiga comenzó a agradarme, quien sabe tal vez hasta seamos amigos al igual que con Helen.

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